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¡Hola, ríos; hola, montes!

Cuatro amigos de Vila de Cruces constituyen la asociación Peneirando o Monte para dinamizar y poner en valor el patrimonio natural y promover el desarrollo sostenible

Sendero por el bosque del río Arnego en Toiriz.

Sendero por el bosque del río Arnego en Toiriz. Irene Portas

“El modo de vida rural que heredamos, que mantenía una relación de respeto y cuidado con el medio natural, esá en peligro de extinción. Tantos años de éxodo y abandono desembocaron en que estas zonas se encuentren a día de hoy muy degradadas y maltratadas”, alertan los promotores de Peneirando o Monte en su manifiesto fundacional. Se trata de una asociación independiente sin ánimo de lucro constituida por cuatro amigos de Vila de Cruces con la intención de proteger, dinamizar y poner en valor de la riqueza ambiental de un rural que se ha ido vaciando. “Este despoblamiento y envejecimiento hacen que se esté perdiendo la cadena de transmisión de saberes del campo y, con ella, las nociones de interdependencia y ecodependencia que nuestros antepasados tenían asumidas con cotidianidad”, advierten.

Peneirando o Monte nace de la inquietud de Ánxela Louzao (presidenta), Irene Portas (vicepresidenta), Xoán Devesa (tesorero) y Alejandro González (secretario), cuatro amigos de la infancia originarios o con raíces en Vila de Cruces. Es el caso de este último, nacido en Pontevedra y residente en Madrid, aunque lleva un año en la parroquia paterna de Cumeiro, puesto que el teletrabajo se lo permite. Así aprovecha para cultivar una huerta o para “invertir los ahorros en plantación de carballos y castaños”. Aunque cada uno de los cuatro cuenta con trayectorias y experiencias vitales muy dispares, todos comparten una misma preocupación ante “la alarmante degradación de nuestro medio natural”. La necesidad de actuar a nivel local “y de manera urgente” en el contexto actual de crisis ecológica y climática fue lo que les impulsó a crear la agrupación a finales de 2020.

Su área de actuación es Vila de Cruces, tierra en la que crecieron y en la que se consolidó su “amor y respeto por la naturaleza”. Se muestran conscientes del “privilegio que supone pertenecer a este lugar, un territorio en el corazón de Galicia que destaca por tener numerosos puntos de gran valor ecológico”. Los bosques de ribera que recorren el río Deza a su paso por Fontao y Merza, los Sobreirais do Arnego o las insuas de Remesquide o de Gres son algunos de los que ya cuentan con figuras de protección ambiental oficiales. Sin embargo, la tierra de Carbia alberga “otros muchos enclaves no tan conocidos, pero de igual valor ambiental”, apuntan. Es por eso que, siendo este también el terruño en donde les gustaría “sembrar” su futuro, sienten “la necesidad de actuar para protegerlo y hacer de él un lugar mejor”.

Actividades

La asociación centra su actividad en cuatro áreas. Una es la divulgación y educación ambiental: Dado que “lo que no se conoce no se pone en valor y no se conserva”, organizarán charlas, rutas de senderismo o talleres ambientales dirigidos a diversas edades, amén de “recuperar saberes tradicionales vinculados a la tierra que durante siglos forjaron nuestros antepasados”. “No queremos volver al pasado, pero sí revivir y reavivar otros modos de vida rurales que eran más respetuosos con el medio ambiente”.

Su actividad se centra en proyectos de actuación directa sobre el medio para preservar los bosques autóctonos, mediante limpieza y regeneración de entornos degradados, repoblación forestal con especies autóctonas, proyectos de custodia del territorio, solicitud de figuras de protección para zonas de alto valor ecológico o la mejora de hábitats que favorezcan el estado de la fauna y la flora locales.

En tercer lugar, la promoción de usos alternativos y sostenibles del territorio para generar riqueza y fijar población. Frente a la expansión de monocultivos de especies pirófitas, como el eucalipto, apuestan por la silvicultura con frondosas autóctonas, la explotación de frutales como el castaño o el nogal, la micología, el cortizo de la sobreira o el turismo ecológico.

La difusión y apoyo a iniciativas de desarrollo sostenible es su cuarto pilar. Además de brindarse como canal de visibilizar otras formas de trabajar el monte, Peneirando muestra ejemplos reales de actividades sostenibles y lucrativas que “pueden servir de referente para fortalecer el tejido productivo local”.

La sabiduría que lleva a los árboles al cuidado mutuo

“Aunque no podamos verla, existe una sabiduría natural enterrada bajo nuestros pies en forma de red radicular, mediante la cual los árboles se ayudan y protegen mutuamente”. Esta metáfora le sirve a los promotores de Peneirando de punto de inflexión y guía, puesto que les gustaría ser “raíz para colaborar con los árboles y demás habitantes del bosque en esta red de cuidado”. Consideran que la conservación del patrimonio natural y la promoción de otros usos del suelo más sostenibles son compatibles con el desarrollo económico, ya que “elevan el valor turístico de la zona, frenan el despoblamiento del rural y generan un tipo de riqueza que puede mantenerse a largo plazo”. Por eso, diseñan sus estrategias de actuación buscando un equilibrio que permita “la convivencia entre las personas y la naturaleza”. Confían en que el cambio hacia una sociedad más respetuosa con el medio ambiente es posible y aspiran a “sumar esfuerzos y voluntades” para ello. Eso sí, quieren hacerlo “de la mano de nuestros vecinos desde la humildad y la empatía, tejiendo redes con distintos agentes sociales” y “cooperando por un territorio más rico y sostenible que preserve nuestra identidad y nos haga sentir orgullo por el lugar privilegiado en el que nacimos y queremos seguir viviendo”.

Fuentes de financiación

El colectivo remitió ayer su manifiesto a los partidos políticos de Vila de Cruces para darse a conocer y pedirles asesoramiento e información acerca de posibles fuentes de financiación a las que podrían optar en calidad de asociación ambientalista a través del Concello. Están abiertos a la incorporación de socios, por ahora sin cuotas económicas, que quieran contribuir a hacer realidad sus metas.

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