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El viento amenaza a sus hijos

Calculan que el parque Campo das Rosas afectaría al campeo de unos 90 caballos.   | // BERNABÉ/JAVIER LALÍN

Calculan que el parque Campo das Rosas afectaría al campeo de unos 90 caballos. | // BERNABÉ/JAVIER LALÍN

Resulta casi paradójico. Los Fillos do Vento tratan de huir de la amenaza que para ellos supone su propio padre. Mejor dicho: se sienten amenazados por quienes ansían aprovechar la fuerza que tiene aquel que mece sus crines cuando disfrutan de su libertad a galope tendido. Es esta una ofensiva en casa, en los montes que los caballos de Sabucedo habitan desde hace siglos, mucho antes de que se conociese el aprovechamiento energético de la furia de Eolo.

La cabaña de O Santo se encuentra “asediada” en estos momentos por cuatro parques eólicos. La vida de estos caballos salvajes, junto con la de otra fauna autóctona, se verá alterada por los trabajos constructivos de cuatro instalaciones que, sumadas entre sí, ofrecerían desde el aire la foto de un macroparque y, en tierra, un cambio sustancial del entorno natural en el que han crecido los caballos que dan continuidad a la ancestral Rapa das Bestas, Fiesta de Interés Turístico Internacional.

Acuerdo plenario

Los cuatro partidos que integran la corporación municipal de A Estrada arroparon a los caballos de Sabucedo, y a todo lo que significan para el municipio, en el pleno correspondiente al mes de abril. Lo hicieron a instancia de Movemento Veciñal Estradense (Móvete), que defendió, a través de su edil Iván Sanmartín, una moción de urgencia. La propia Asociación Rapa das Bestas tiene previsto presentar esta misma semana una batería de alegaciones al proyecto del parque eólico

A la hora de redactar estas alegaciones, los de Sabucedo repasaron a conciencia las más de mil páginas del estudio de impacto ambiental del nuevo parque eólico que se proyecta para la zona, bautizado como Campo das Rosas (entre los concellos de A Estrada, Cerdedo-Cotobade y Campo Lameiro). Aseguran que la alusión a esta cabaña se realiza casi de puntillas, sin entrar a valorar el impacto sobre la población de estos caballos salvajes, su influencia sobre la Rapa das Bestas o sobre su hábitat.

Sin embargo, aun con la previsión de contemplar en sus alegaciones el impacto sobre la fauna existente en este entorno, Rapa das Bestas pondrá el acento en el valor cultural y turístico del manejo tradicional de estos équidos, cuestión a la que también se refirió Móvete en su alegación. Sumarán a ello su valor ecológico, remarcando su impacto sobre el hábitat como los brezales o su importancia para la reducción de la biomasa y, en consecuencia, del riesgo de incendio.

Vida en 3.000 hectáreas

Los caballos que perpetúan la tradición de la Rapa das Bestas habitan en un conjunto montañoso rodeado de numerosos lugares pertenecientes a diferentes parroquias de A Estrada, Cerdedo, Campo Lameiro y Cuntis. La zona en la que pastorean desde hace siglos abarca una superficie de unas 3.000 hectáreas. Calculan que alrededor de 250 animales habitan este espacio, según un estudio de 2018 que puso de manifiesto una notable merma de esta cabaña en los últimos años.

Calculan que este nuevo parque podría afectar a la zona de campeo de al menos cuatro o cinco manadas, que reunirían a alrededor de 90 ejemplares adultos. El proyecto del Campo das rosas iría en esta zona desde Monteagudo hasta Quireza, de manera que estos caballos cruzarían el parque eólico el día de la tradicional Baixa. Coincide con enclaves que en Sabucedo se conocen como el monte de Monteagudo, A Espiñeira, Os Aguillóns y O Peón, donde se reúnen habitualmente las manadas antes de bajar a Sabucedo.

Rapa das Bestas aplaudió en su día la buena disposición mostrada por la firma promotora del parque Pico Touriñán –cuyas obras aguardan para este verano– a realizar modificaciones en el proyecto en favor de la preservación de esta yeguada. Sin embargo, a esta actuación se sumaron los proyectos de los eólicos Touriñán III-2, Campo das Rosas y Rosa dos Ventos, a los que habría que añadir un quinto parque, el de Pedra Longa, que también afectaría a terrenos que ocupan estos caballos.

A "aloitar"

Los de Sabucedo se han arremangado para una nueva forma de aloitar. Les tocará ahora luchar contra molinos para defender a aquellos con los que perpetúan una tradición ancestral. Temen el impacto de estas instalaciones tanto en la fase de construcción como en la de funcionamiento. Inciden en que supondrá una alteración en los manantiales que utilizan los caballos, pudiendo provocar cambios en las áreas de campeo. Añaden que los aerogeneradores ocuparán las zonas altas, a las que acuden los animales para airearse y protegerse de los insectos en los meses de verano. Temen que la nueva situación genere desplazamientos de las manadas e inestabilidad de las mismas. A mayores, las pistas aumentarían la accesibilidad a este hábitat, pudiendo generar una molestia para los caballos, al igual que el ruido de los aerogeneradores. Otro de los temores es que si las manadas se desplazan de sus zonas habituales, teniendo la cima del monte ocupado, terminen por trasladarse a entornos más bajos del monte, pudiendo aumentar la conflictividad social por la invasión de fincas.

La “envidia” de los propietarios afectados

La Asociación de Propietarios Forestais Chorima de Xubrei, emitió un comunicado “en representación de gran parte de los afectados” por la instalación de este nuevo parque eólico y trasladó un sentimiento de “envidia” al comprobar las reuniones que representantes políticos de Lalín, Rodeiro o Dozón vienen manteniendo estos días con propietarios de terrenos afectados por estas instalaciones. “Lamentamos que en nuestro caso no sea igual”, dice. “Supongo que nuestros políticos las reuniones las mantendrían con las yeguas y los garañones de las manadas de caballos de Rapa das Bestas que para ellos parecen ser los únicos afectados, ignorando a los propietarios de los terrenos, que son los realmente afectados”, indican en esta comunicación.

“Se está hablando otra vez de cierres perimetrales sin haber hablado en absoluto con los propietarios de los terrenos. Recordamos que estos terrenos son propiedad privada”, indican también. Demandan una normativa clara y un pago justo por los terrenos afectados, así como el arreglo de pistas, tanto para el acceso a los aerogeneradores como para las propiedades.

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