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El coche eléctrico llega para quedarse

Comercial de Varela Motor con un turismo. | // BERNABÉ/JAVIER LALÍN

España está a la cola de Europa en la implantación del vehículo eléctrico puro o híbrido pese a que las matriculaciones de estas máquinas siguen experimentando un notable ascenso en los últimos años. Portugal o Alemania están muy por encima, pero en ningún caso al nivel de países nórdicos como Noruega, donde la mitad de su parque móvil está compuesto por vehículos híbridos.

En Galicia la penetración de estas máquinas está por debajo de la media nacional , con en torno al 1% del conjunto de vehículos. En las comarcas la proporción es incluso más baja, con solo el 0,57%, o lo que es lo mismo: de un parque de 60.893 unidades, solo 350 son híbridos o totalmente eléctricos. No obstante, esta cada vez son más los usuarios que se decantan por esta alternativa al coche tradicional y así lo demuestran las matriculaciones del último año en la zona, pues en una de cada diez ventas los clientes optaron por vehículos que rebajan o evitan las emisiones de gases a la atmósfera. Según los registros facilitados por la Dirección General de Tráfico (DGT) en 2020 fueron matriculados 95 unidades híbridas y los cien por cien eléctricos, 13. En este censo se incluyen los seis municipios dezanos, A Estrada y Forcarei. La mayor parte de las ventas se concentran en turismos, pero también hay camiones híbridos circulando por las carreteras comarcales.

Lalín es el municipio con mayor presencia de esta clase de vehículos y aglutina 128 híbridos y siete solo eléctricos dentro de un parque total de 17.890 unidades. En la otra capital comarcal, A Estrada, goza de mayor aceptación el vehículo eléctrico que en el concello vecino, con 16 unidades, mientras que las de propulsión mixta alcanzan las 107. La capital de Tabeirós tiene el mayor parque de las comarcas, con 19.219 máquinas. Silleda y Forcarei son los otros dos ayuntamientos donde hay vehículos que solo operan con baterías y se reparten cuatro y dos unidades. En Trasdeza, además, hay matriculados 34 híbridos y una docena en la localidad de Montes. El resto de unidades híbridas se reparten en los siguientes territorios: Vila de Cruces (28), Rodeiro (3), Agolada (8) y siete en Dozón. La práctica totalidad de los vehículos híbridos o eléctricos son, como habíamos apuntado, turismos, pero también otros como furgonetas, seis en concreto, de las que cuatro se concentran en Lalín, mientras que Silleda y A Estrada se reparten una en cada caso. Un lalinense es el propietario del único camión híbrido que consta en la zona. Otras ocho unidades son motocicletas o ciclomotores.

¿Cómo se ha comportado este segmento del sector de la automoción en el último año? Durante 2020 se matricularon 108 vehículos eléctricos o propulsados por gasolina o gasóleo y baterías. Si nos centramos en primer lugar en los híbridos, Lalín y A Estrada muestran unos índices de demanda muy semejantes, con 36 y 32 ventas de las que 33 y 31 corresponden a turismos. En Silleda se comercializaron cinco (cuatro automóviles) y nueve en Vila de Cruces, todos ellos, también, turismos. Cuatro corresponden a Agolada, uno a Rodeiro, cinco a Dozón y tres tienen a un forcaricense como propietario. Los solo eléctricos suman 13 unidades, nueve turismos.

Alejandro Asorey es empleado del la empresa Varela Motor, con sedes en el polígono Lalín 2000 y en Castrovite (A Estrada). Admite que la demanda de estos vehículos es creciente y por eso están preparando sus talleres para reparaciones, mantenimiento o incluso habilitando puntos de carga. “El cliente tira mucho más por el híbrido que por el eléctrico o los enchufables, porque todavía no hay muchas infraestructuras disponibles o desconoce qué medios necesita en sus domicilios para cargarlos, pero en esta zona están aumentando las ventas”. Sobresale, dice, la demanda de “semi híbrido”, que a diferencia del híbrido convencional, su sistema de propulsión no es doble (motor y batería) “y no aporta más caballos”.

Un millar de matriculaciones en 2020

En un año marcado por la crisis sanitaria y un confinamiento que impidió a los clientes acercarse a los concesionarios para ver ofertas o nuevos modelos, el sector aguantó y en las comarcas incluso se matricularon más vehículos de todo tipo que en el precedente: 1.078 frente a 1.040. Las ventas mejoraron en Silleda, Rodeiro, Agolada y A Estrada y fueron inferiores, aunque en volúmenes no muy relevantes, en Lalín, Vila de Cruces, Dozón y Forcarei. Durante 2020 la DGT contabilizó 737 matriculaciones de turismos, distribuidos en los siguientes municipios: Lalín (224), Silleda (107), Vila de Cruces (57), Rodeiro (27), Agolada (25), Dozón (14), A Estrada (244) y Forcarei (39). El siguiente segmento de vehículos más importante es el de las furgonetas, con 104 unidades, de las que 38 corresponden a clientes lalinenses, 24 a silledenses y una veintena a vecinos de A Estrada. Se matricularon 50 camiones, 7 autobuses, 79 motocicletas, 7 ciclomotores, 18 tractores industriales, medio centenar de remolques o semirremolques y 26 máquinas a motor no incluidas dentro de un epígrafe concreto. Lalín, con 344 unidades en total, y A Estrada (296) se colocan por delante de las 166 matriculaciones de Silleda.

Máquina de carga eléctrica de vehículos en Ponte Liñares. Bernabé/Javier Lalín

Solo dos 'electrolineras'

En las comarcas sólo existen dos suministradores de energía para estos automóviles situados en Lalín y en A Estrada. La sociedad Fervi, S.L. es la única gasolinera dezana con cargador desde hace unos ocho meses y tras un período de servicio gratuito para sus clientes, a finales del año pasado puso en marcha esta prestación a un precio de 40 céntimos el kilovatio. El cargador lalinense es trifásico, con un aporte solar de 30 kilovatios, lo que le convierte en excelente para cualquier vehículo. El otro punto de carga de la zona pertenece a la gasolinera GALP de Ponte Liñares, en A Estrada, que cuenta con tres mangueras con un precio de 30 céntimos el kilovatio. En cualquier caso, el tiempo que un usuario puede tardar en cargar su coche oscila entre unos 40 minutos hasta casi tres horas, en función del tipo de automóvil utilizado.

En territorios próximos destaca Santiago de Compostela por la oferta existente para este servicio a los conductores de vehículos que precisan energía eléctrica para rodar. Las infraestructuras, como la demanda de vehículos, camina todavía a un paso lento aunque firme. La Unión Europea plantea para que en 2030 se pueda alcanzar una reducción de r sus emisiones de CO2 en un 55% desplegando al menos 30 millones de vehículos cero emisiones en sus carreteras y 80.000 camiones de estas características.

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