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Una diosa de la belleza dezana en el Reino de Siam

Iris Miguélez quiere “retomar la normalidad “ tras su experiencia en el certamen de Miss Grand International celebrado en Bangkok

Iris Miguélez en la tienda de Dior de Bangkok. Dior Parfums

La cruceña Iris Miguélez Méndez ya está con los suyos después de regresar de Tailandia, donde participó representando a España en el certamen Miss Grand International de Bangkok. Tras varias horas de avión entre el antiguo Reino de Siam y la capital de España, seguido de un viaje en tren hasta Santiago de Compostela, la miss dezana disfruta ya de unos días de descanso antes de regresar a sus estudios de Enfermería y las prácticas en el Complexo Universitario de Santiago de Compostela (CHUS). Atrás quedan ya las maratonianas jornadas previas a la gran final donde “fuimos a un templo, a varios restaurantes o incluso a una empresa fabricante de mascarillas, que era un patrocinador del certamen. Todas ellas fueron visitas guiadas y promovidas por la organización”, recuerda esta belleza de Vila de Cruces mientras en el sudeste asiático la ganadora del certamen, Abena Appiah, y sus damas de honor siguen cumpliendo con los compromisos propios del concurso.

Iris Miguélez (segunda por la derecha) junto a otras participantes en el certamen tailandés. Miss Grand International

“Lo más bonito fue el poder representar a España, evidentemente. El día de la final yo sabía lo que había porque este año estaba muy difícil la clasificación. Había mucho nivel y chicas que llevaban preparando esta cita desde hace más de un año. Al final, yo sabía que poco podía hacer con mi preparación tan corta. De hecho, cuando nos hicieron gritar el nombre de cada una junto al de nuestro país yo lo hice con toda mi alma e incluso me salió como un gallo y todo. Yo sabía que probablemente era lo último que iba a hacer en este evento”, reconoce Miguélez. La joven cruceña regresa de su experiencia asiática habiendo congeniado con varias de sus contrincantes, aunque “los primeros días es difícil y complicado hacer amistades porque siempre sabes a dónde vas y ya cuentas con que la competición crea una rivalidad entre todas las participantes. Al final, nos tenemos que apoyar entre nosotras porque estuvimos lejos de nuestras familias y en un lugar totalmente diferente. Con esto quiero decir que acabas haciendo muchas amistades entre tus compañeras de certamen. Seguramente, con la que más migas hice fue con la representante de la República Checa porque fue con la que más estuve durante los últimos días. Y eso que fuimos muy rivales porque por continente seleccionan a una sola. Fuimos rivales pero nos apoyamos mútuamente mucho”.

Miss Universo

Cuando apenas ha deshecho la maleta, Iris Miguélez ya piensa en su futuro más inmediato. “Ahora necesito retomar la normalidad y recuperar mi carrera de Enfermería. Hay gente que ya me está diciendo que me presente a Miss Universo pero sinceramente lo que necesito es descansar. Afortunadamente, soy todavía muy joven y me quedan muchos años de preparación. Tengo tiempo para prepararme y no las pocas semanas que tuve ahora antes de viajar a Tailandia. No descarto volver a presentarme pero, como digo, necesito retomar todo lo que dejé atrás porque mi carrera es lo que me va a dar de comer en el futuro”, señala en un gesto de madurez tras bajarse del tren ser recibida por sus familiares y amigos en la capital de Galicia. Familia con la que siempre ha estado unida incluso durante su estancia a miles de kilómetros de casa porque afirma que “mantuve el contacto con la familia cuando el certamen me lo permitía porque raro fue el día que no llegaba muy cansada a la habitación de mi hotel”.

Por último, el evidente y esperado choque cultural que siempre experimenta un occidental en una nación como Tailandia tampoco le ha sido ajeno a esta joven de Vila de Cruces durante su participación en Miss Grand International 2020. Iris Miguélez indica que lo que “me impactó mucho fue lo perfeccionistas, detallistas y respetuosos que son los tailandeses en todos los sentidos. Es una gente muy agradecida con todo. Y de Bangkok también me llamó mucho la atención su arquitectura. A lo mejor, en un sitio que no te lo esperas te encuentras con una edificación llena, también, de muchos detalles”. Ahora toca bajarse de la nube, estudiar y, si surge, volver a competir por ser la más bella.

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