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Los niños que quieren susurrar a los caballos

Actividades en el campamento ecuestre durante la mañana de ayer.   | // Bernabé/Javier Lalín

Actividades en el campamento ecuestre durante la mañana de ayer. | // Bernabé/Javier Lalín

Muchísimo antes de que, en 1995, Nicholas Evans publicara El hombre que susurraba a los caballos, que inspiraría la película homónima de Robert Redford (1998), en la campiña inglesa ya se hablaba de esas personas que heredan y desarrollan una habilidad especial para domar caballos. Tanto es así que las reinas Victoria e Isabel II solicitaron la ayuda de “susurradores” para solucionar los problemas de sus animales. En la actualidad este calificativo se otorga a aquellas personas que son expertas en las técnicas de la doma natural. En este sentido, uno de los ejemplos más famosos de “susurradores” es el de Monty Roberts, que en sólo tres días consiguió que un mustang salvaje aceptara montura, brida y jinete.

Una niña practica equitación con un monitor. Bernabé/Javier Lalín

Sea o no cierta la leyenda de los susurradores, lo que sí conocen son los beneficios que el trato con los caballos aporta a los humanos, especialmente a los que se encuentran en las primeras etapas de la vida. Fomentar el conocimiento de estos équidos, sus características y sus necesidades básicas, es uno de los ejes sobre los que gira el campamento que arrancó ayer en el Club Hípico Juan Oliveira, de Mouriscade, y que continuará hoy, mañana y el próximo lunes, día 5 de abril. Por supuesto, no faltan las lecciones de iniciación a la equitación o de perfeccionamiento, según cada caso.

Dos monitores se encargan de impartir la actividad, que se desarrolla en un turno de mañana (9:30 a 14 horas), para niños de 8 a 13 años, y otro de tarde (de 16 a 19), para el grupo de 4 a 7 años. Todas las plazas han sido cubiertas y los participantes observan en todo momento las normas sanitarias de prevención del COVID.

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