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rubén martínez González nn | Fisioterapeuta y osteópata

“La mascarilla es correcta pero otra cosa es que sea lo ideal”

“En el verano había mucha más alegría; la gente está quemada psicológicamente y eso lo estoy notando más ahora que antes”

Rubén Martínez, ayer, en L3 Fisioterapia & Readaptación. | // BERNABÉ

Es una leyenda del deporte local tras su paso por el Balonmán Lalín y su posterior incursión en el fútbol gaélico. Lleva 18 años trabajando en la Residencia As Dores de Lalín y junto a Pablo Zobra ha puesto en marcha la clínica L3 Fisioterapia & Readaptación. El fisioterapeuta y osteópata Rubén Martínez González divide ahora su tiempo entre el geriátrico de la capital dezana y su centro de la calle Rosalía de Castro.

–¿Es cierto que la pandemia retrasó la apertura de la clínica?

–Tuvimos la gran fortuna de firmar todo el 6 de marzo del año pasado, con lo cual el día 13 nos cerraron. Era para abrir el 1 de abril y al final acabamos abriendo en julio porque claro cada profesional se fue poniendo en su momento.

–¿Se puede decir entonces que sus primeros pacientes surgieron del primer confinamiento?

–Realmente, ese primer confinamiento no nos pilló tan de pleno como a otros porque estábamos aún cerrados. Sin embargo, nosotros notamos clarísimamente que cuando suben los positivos en Lalín y alrededores bajan las consultas y las llamadas de teléfono porque hay miedo a acudir a los centros, como me parece que es normal. Cuando ahora empiezan a mejorar las cosas, evidentemente aumentan las citas en nuestro centro.

–¿Hasta qué punto ha influido el encierro en las dolencias?

–Tanto como patologías nuevas, no. Lo que sí que hemos notado es el incremento de dolencias como las rigideces o los dolores de espalda. También hemos visto a un montón de gente que durante el trabajo se encontraba aparentemente bien y ahora de repente tras un mes parada en casa le duele algo que nunca antes le había dolido. Te hablo de lumbalgias o cervicalgias. Y, después, lo que sí yo por lo menos noto es el tema mental. La gente está quemada psicológicamente, como nos pasa a todos un poco, porque nos han limitado la movilidad y demás. Pero eso casi lo estoy notando más ahora que no anteriormente. En el verano había mucha más alegría, que fue cuando abrimos nosotros, luego en octubre y noviembre bajó un poquito y en Navidades volvió otra vez la alegría. En el último confinamiento, que pudimos abrir por ser esenciales, sí que veías a la gente que entraba por la consulta y el tema siempre era el mismo. En fin, que psicológicamente afectó a la gente.

–¿Piensa que tardaremos más tiempo de lo previsto el superar ese problema de índole psicológico cuando acabe la pandemia?

–Sin duda. Al final, la cabeza hace mucho. Si tú estás un poco tocado a nivel emocional, la recuperación en muchos casos es más lenta. También es cierto que ahora hay otras motivaciones como puede ser el ir al trabajo pero también influye en la recuperación física.

–¿No le parece que hubo una especie de fiebre durante los confinamientos para hacer ejercicio?

–Los que hacen deporte y pararon te dicen que lo que hacían antes ahora les es totalmente imposible. Y eso que la mayoría de la gente tiene ya una cultura deportiva y son más conscientes de que hay que ir poco a poco y no empezar a lo bruto. También las nuevas tecnologías ayudaron a que todo el que quiso se pudo cuidar en casa. Creo que se agotaron todas las cintas de correr y las pesas porque al final la gente quiso hacer deporte. Estar todo el deporte parado se acaba notando. Los chicos del balonmano son casi los únicos que están trabajando a pleno rendimiento.

–¿Es partidario de que se haga ejercicio con la mascarilla puesta en todo momento o no?

–Yo creo que la mascarilla nos coarta a todos a la hora de hacer ejercicio. Sinceramente, yo no la acabo de ver a la hora de hacer deporte. Simplemente dar paseos con un poquito de intensidad y lo notas. Yo qué sé, vas al súper rápido y también lo acabas notando mucho. Yo no tengo ninguna patología y tengo que reconocer que también lo acabo notando. Lo que pasa es que en este caso, por un lado tenemos una pandemia que te obliga a usar la mascarilla, algo que me parece muy correcto, pero otra cosa muy distinta es que sea lo ideal. Para mi, lo ideal evidentemente no es tener nada en la boca taponando las vías respiratorias. No digo que sea contraproducente, pero desde luego no es beneficioso llevarla. Ni que decir tiene que hacer deporte así tiene que ser tremendo. No se lleva bien pero creo que es bueno que la gente haga deporte, aunque sea con mascarilla.

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