Las comarcas de Deza y Tabeirós-Terra de Montes ya están listas para comenzar a recuperar el pulso al ritmo que vaya marcando la desescalada definida ayer por el presidente de la Xunta, Alberto Núñez Feijóo, y cuyas primeras medidas se dejarán sentir desde el próximo viernes. Hasta entonces, serán días de preparativos y de aclaraciones, ya que son muchos los que quedaron pendientes del Diario Oficial de Galicia (DOG) para asegurarse de que su interpretación de las nuevas normas es la correcta. A priori, de los nueve municipios que integran la zona, siete quedarían incluidos en el nivel mínimo de las restricciones, con la única excepción de los concellos de Forcarei (pese a haber reducido significativamente su incidencia) y Cerdedo-Cotobade, que se incluirían en un nivel medio.

De este modo, en Lalín, A Estrada, Silleda, Vila de Cruces, Agolada, Dozón y Rodeiro, se levantaría desde el viernes el cierre perimetral, permitiéndose la movilidad intermunicipal hacia territorios con su mismo nivel de incidencia (menos de 250 casos por cada 100.000 habitantes). Ello les posibilita un margen muy amplio de movilidad, pudiendo comunicarse entre todos estos ayuntamientos de las comarcas y acceder a las áreas de Santiago, Vigo, Ourense y Lugo.

Alivio

En el caso de estos concellos, la hostelería podrá abrir nuevamente sus puertas al público, con un aforo del 30% en el interior de los locales y de un 50% para la atención en las terrazas. Eso sí, la hora de cierre volverá a ser la que tenían los establecimientos antes de verse obligados a este último cierre, es decir, las 18.00 horas. Cabe matizar que no está permitida la atención en la barra.

En estas zonas, el alivio de las restricciones permitirá también abrir al público las instalaciones deportivas, caso de los gimnasios o las piscinas. En cuanto a la reuniones de no convivientes, estarán autorizadas, siempre y cuando no excedan las cuatro personas.

Nivel medio

En cuanto al nivel medio de restricciones que corresponde a Forcarei y a Cerdedo-Cotobade –la incidencia del municipio forcaricense es menor que la del concello fusionado, estando por debajo de los 250 casos por 100.000– comporta que los hosteleros puedan atender a sus clientes en la terraza, con un aforo limitado al 50% y con las 18.00 como hora de cierre. Se permiten las reuniones de hasta cuatro no convivientes y la movilidad está autorizada entre concellos con la misma incidencia (entre 250 y 500 casos por 100.000). De este modo, aunque el área sanitaria de Pontevedra, a la que se vinculan estos ayuntamientos, queda cerrada (como sucede con la de A Coruña y Ferrol), están abiertas a los municipios que pertenecen a esta misma demarcación zonal.

Denuncias

Por otro lado, la Policía Local de Lalín tramitó durante el fin de semana tres denuncias contra otras tantas personas que no eran convivientes pero viajaban en el mismo vehículo. Además, interpuso otras dos por saltarse el toque de queda. En la provincia de Pontevedra hubo 41 dispositivos de la Policía Autonómica el fin de semana en varias localidades, entre ellas Silleda, con un total de 37 denuncias y la identificación de 210 personas.

La hostelería, a la calle en Lalín y A Estrada

Antes de que entren en vigor las nuevas medidas que les permitirán abrir sus locales al público, los hosteleros de Lalín y A Estrada se echarán a la calle mañana para que se escuche su voz y sus peticiones de ayuda. Será en sendas concentraciones programadas en las dos capitales comarcales. En Lalín, la concentración de los hosteleros está fijada para las 18.30 horas. Se pide la participación del mayor número de profesionales del sector y se anima a los asistentes a acudir con sus cacerolas y sartenes. En A Estrada, la concentración de apoyo a la hostelería será a las 19.00 horas en la Praza da Constitución y estará centrada en solicitar un plan de rescate “real” e inmediato para el sector. Se pide a los asistentes que porten elementos que simbolizan su actividad par hacer ruido.