Más vale tarde que nunca. Las últimas novedades sobre el legado del Castriño de Bendoiro no pueden ser más positivas y después de casi 15 años la puesta en valor de la fortificación lalinense y la recuperación de sus restos históricos está cada vez más próxima. Ya con las más de 30.000 piezas aparecidas en la excavación realizada por la empresa Doa en el Museo de Pontevedra, el alcalde, José Crespo, anunció ayer otras actuaciones en las que consiguió implicar a la institución provincial.

Avanzó que la Diputación acometerá una nueva actuación en el castro, al tiempo que se aprovecha el laboratorio del Centro de Xestión do Coñecemento Arqueolóxico (CXCA) del Pazo de Liñares “para catalogar los restos que no lo estén, pues ya manifestara mi intención de que nos dejasen algo en Lalín para poder exponerlos y me dijeran que sí”, apunta. “Pasamos muchos años sin saber dónde estaban las piezas, pero al final se encontraron y eso es lo que importa”, dice. El mandatario agradeció la disposición de la responsable del gabinete de la Presidencia de la Diputación, que ayer [por el martes] para acordar la activación del convenio con el CSIC para explotar el servicio científico de Liñares podría arrancar con la catalogación de los restos del castro lalinense.

Para la intervención en el recinto castreño es preciso que el Concello gestione los permisos con los dueños de las fincas. “Esperamos tenerlas esta semana porque a veces los propietarios son reacios a dejar escarbar en la finca, pero espero conseguirlo”. “Muchas gracias a la Diputación, está cumpliendo con nosotros y esto significa que vamos a tener las piezas de un castriño importante excavado; algunas piezas podremos exponerlas, ya le buscaremos el lugar idóneo”.

Crespo, de nuevo muy crítico con la empresa que asumió la excavación del castro durante las obras de la línea férrea de alta velocidad por no rematar los trabajos de catalogación del legado, afirmó que ahora, por deseo de la Diputación, todo el legado será catalogado en Liñares. Una vez que la firma depositó, en dos entregas, las más de 30.000 piezas en el museo provincial a raíz de un requerimiento de Patrimonio, ahora debe entregar durante esta semana la memoria descriptiva de su intervención.

Reunión por las ayudas directas al comercio

El gobierno lalinense mantuvo una reunión con los colectivos de comercio de la AED, D’Tendas, Praza de Abastos y centro comercial Pontiñas Gadis para concretar las bases sobre el reparto de los 250.000 euros de ayudas municipales directas para paliar la crisis. Se acordó que todos los negocios que deseen acceder a estas compensaciones deberán inscribirse, bien a través de las asociaciones de las que formen parte, o directamente en el ayuntamiento “para poder hacer un reparto entre todos los que lo pidan y que no queden fondos sobrantes, porque de la otra vez repartimos 700.000 euros y solo se gastaron 500.000; algunos no cumplían y otros no lo pidieron”, explicó Crespo. Por otro lado, avanzó que la Diputación aportará 58.900 euros dentro de su plan de ayuda a comercio, hostelería, agencias de viajes y gimnasios.

La reforma de Principal y Loriga no era prioritaria

El regidor replicó a las críticas de la oposición por el proyecto de humanización de las calles Principal y Loriga. Tanto Compromiso como BNG lamentaron que el gobierno desaprovechase otra ocasión para, una vez realizadas las obras, se peatonalizase este corazón de la trama urbana. “Para nosotros no era una prioridad, no haríamos esa obra, pero es del plan DUSI y o la hacíamos o perderíamos el dinero”, dijo. Crespo, que no entró en el fondo del debate sobre la peatonalización, recordó que con los 723.200 euros por los que se licitan los trabajos, se dotará de una plataforma única a estas dos calles y se mejorará el alumbrado. Con todo, a su juicio, el estado de conservación de ambas vías es bueno y por tanto esta actuación no era urgente. “Si lo pudiera cambiar, no haría esa obra”, subrayó por considerar más prioritaria la atención a pistas rurales o a otras calles en mal estado. En los mismos términos se refirió al proyecto heredado para la reforma de la Avenida Cuíña. “Si hacemos esas obras es por obligación, porque no quiero perder el dinero, si no habría otras prioridades”. Ambas actuaciones, prevé, podrían quedar rematadas este año.

Sagrado Corazón

Por otro lado, el primer edil dijo que sí le preocupa el Expediente de Regulación de Empleo (ERE) del colegio Sagrado Corazón como el de cualquier otra empresa, pero se pregunta qué puede hacer ahora el Concello o qué hizo antes: “nada”. Precisamente, hoy a las 13.00 horas en el centro dan comienzo las negociaciones entre empresa y plantel.