La Concejalía de Obras y Servicios que dirige José Cuñarro Torres impulsa un plan de reposición de biondas en el rural, que extenderá a varios tramos del casco urbano cuyas vallas presentan un deficiente estado de conservación. En esta línea, ya ha instalado barreras protectoras en la parroquia de Vilanova, en el lugar de O Barreiro y en el puente que une Costoia y A Canda.

El viaducto, que discurre paralelo a la línea del TAV, fue construido hace un par de años sin dotarlo de barreras de seguridad. Con la colocación de biondas se da respuesta a una demanda de los vecinos, que afirman que es muy peligroso circular por un puente que tiene a su lado un precipicio de tres metros de altura. También a petición vecinal se ha actuado en O Barreiro, ya que en ese punto hay una semicurva para apartar del núcleo de población, “una maniobra peligrosa teniendo en cuenta la presencia de un terraplén y poca visibilidad a la hora de efectuar el giro”, expone Cuñarro.

El plan de biondas contempla una nueva fase en próximos meses, con la que se continuarán atendiendo demandas vecinales de distintas parroquias. El edil avanza que también se repondrán tramos de valla metálica dañados en el núcleo urbano.