Los colectivos Abaixo os Muros y Ceivar –de los que forman parte familiares de personas de la zona presas en la prisión de A Lama– denuncian que este centro penitenciario “en el marco COVID” utiliza “la salud como un pretexto para recortar derechos”.

Aseguran que se vulneran los derechos de los reclusos y de sus familias, que vienen solicitando reiteradamente los “vis a vis” como “parte del garante de la salud de las personas presas y de sus familias así como medidas compensatorias por todos los meses que llevan privadas sin este derecho” y “sin recibir información específica del porqué”. Exigen explicaciones por la carencia de personal médico en la prisión, que se suple con Urgencias hospitalarias si bien denuncian que en la práctica se niega “de modo sistemático”. Acusan falta de calefacción en la ola de frío y dificultades para lograr cita para visita en los locutorios. Las familias quieren permanecer en el anonimato pues dicen que con cada denuncia reciben represalias los internos y ellas mismas.