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Agentes de Medio Ambiente localizan al autor de la muerte de un lobo en A Estrada

El animal fue localizado por dos senderistas. |  // APRAFOGA

El animal fue localizado por dos senderistas. | // APRAFOGA

La labor de investigación de los agentes facultativos medioambientales de la Xunta fue clave para dar con el supuesto autor de la muerte de un lobo en montes de parroquia de Agra, en el municipio de A Estrada. Tras realizar las pertinentes pesquisas, los funcionarios localizaron a la persona que acabó con el ejemplar de una especie protegida, un macho de entre dos y tres años de vida. Según confirma la Consellería de Medio Ambiente, el culpable acabó reconociendo los hechos y ahora se enfrenta a la apertura de un expediente sancionador que, de confirmarse los hechos que se le imputan, supondrá la imposición de una infracción administrativa grave que establece multas con importes que oscilan entre los 601 y los 6000 euros. Además, el hecho punible, supone la retirada del arma, que ya le fue requisada.

La muerte del lobo trascendió este lunes, pero fue un día antes cuando dos senderistas habían dado la voz de alarma al encontrase un lobo muerto en un monte del término municipal estradense. Hasta el lugar se desplazaron agentes de la administración autonómica que, tras una inspección ocular, procedieron a la apertura de un expediente administrativo para tratar de averiguar quién había sido el responsable de los hechos. Como establece el procedimiento, el lobo fue enviado a la Facultade de Veterinaria de Lugo para realizarle una necropsia, con la que se confirmó que el cánido había muerto a consecuencia de dos disparos de bala.

Como indicaron el lunes a esta Redacción representantes de la Asociación Profesional dos Axentes Forestais e Medioambientais de Galicia (Aprafoga) el lobo pudo haber muerto una semana antes el mismo día en el que se celebraba una batida de jabalí autorizada por la Xunta. Desde un primer momento se sospechó de alguno de los participantes en esa montería y en ese entorno de cazadores se puso el foco de la investigación. Ahora, la necropsia confirma que el animal tenía dos disparos de bala, munición utilizada para las batidas del cerdo bravo.

Desde la consellería se destaca “la impecable actuación del personal” de este departamento “ya que la agilidad y profesionalidad con la que llevaron a cabo su investigación desde el primer momento fueron claves para localizar al culpable, que acabó reconociendo su autoría ante los agentes”, apuntan desde el departamento de Ángeles Vázquez.

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