La Guardia Civil interceptó en la N-525, a su paso por el término municipal de Lalín, a un vehículo conducido por un menor de edad que, además de carecer del preceptivo permiso, presentaba síntomas estar bajo los efectos de bebidas alcohólicas. El chaval, de 17 años y vecino de la localidad, fue requerido por los agentes para someterse al test, arrojando un resultado positivo y una tasa de 0,71 miligramos por litro en aire expirado. Ahora podría enfrentarse a dos supuestos delitos contra la seguridad vial; uno por conducir sin haber obtenido nunca el carné, y otro por hacerlo borracho, teniendo asociadas penas de prisión de 3 a 6 meses, multa de 12 a 24 meses o trabajos en beneficio de la comunidad de hasta 90 días. Las diligencias serán entregadas en la Fiscalía de Menores de la Audiencia Provincial de Pontvedra.