El sindicato Unións Agrarias se postula sobre la partida económica de la Consellería de Medio Rural, 2,6 millones de euros, para compensar los daños provocados por fauna salvaje en ganaderías y cultivos. La convocatoria de estas indemnizaciones se publicó este lunes, día 11, en el DOG.

Unións resalta que esta cantidad resulta a todas luces insuficiente si se tiene en cuenta que a lo largo del último año los productores gallegos tuvieron unas pérdidas, a causa de la fauna salvaje, que superan los 14 millones de euros. Pero es que además, esos 2,6 millones suponen un descenso de casi 400.000 euros frente a la partida destinada en 2020, “año electoral”, como recuerda el sindicato agrario. Esos 400.000 euros de recorte suponen un 12% menos “en una partida ya de por sí muy escasa, y que no significa más que un parche a una situación que está totalmente desmadrada”. Concreta que el jabalí hizo incursiones el año pasado tanto en prados y maizales como en viñedos y sotos. El lobo continúa centrando sus presas en las ganaderías bovina y ovina. “El catálogo de afectaciones cubre toda Galicia, y precisa de inmediato un incremento decisivo en el control de las manadas, o en poco tiempo ya será muy complicado poner freno a la expansión”, indica el responsable de Desenvolvemento Rural de Unións, Xacobo Feijoo.

Frente al aumento de ataques del jabalí, Unións insiste en la necesidad de la caza como método de control de su densidad. “La caza social gallega tiene el papel fundamental de controlar las poblaciones de la fauna cinegética, para evitar su proliferación excesiva. Con el control de la población mediante la caza, también se mejora la seguridad en las carreteras e incluso el control de propagación de enfermedades que pueden afectar a la cabaña ganadera. En este sentido, Unións alerta del riesgo que supone el jabalí como transmisor de la tuberculosis en el ganado vacuno o de la peste porcina, máxime en estos tiempos en que hay que asegurar el suministro de alimentos durante una crisis sanitaria que está próxima a cumplir un año.

El sindicato recuerda que en un año, la especie del jabalí puede duplicar su población si no tiene presión cinegética. Por eso, “una limitación en el esfuerzo de la caza debido a un menor número de días hábiles puede dar lugar a situaciones insostenibles en muchas comarcas, en la próxima campaña productiva”. Cabe recordar que en octubre de 2019, y debido precisamente a la vorágine de ataques, Medio Rural declaró la “emergencia cinegética” en varias comarcas de Galicia, entre ellas la de Deza y Tabeirós-Montes. Así, se ampliaron los días hábiles para cazar jabalíes. Pero al final la medida no tuvo el éxito que se esperaba porque los cazadores no podían cubrir todas las jornadas habilitadas, debido a cuestiones laborales. Pero también hay que recordar que durante la temporada de caza de jabalí, todos los colectivos cinegéticos de las comarcas no solo cubrieron el cupo inicial de precintos, sino que tuvieron que pedir, en algunos casos, hasta dos ampliaciones, para registrar todas los ejemplares abatidos.