Agentes de la Consellería de Medio Ambiente sorprendieron el 6 de enero a dos pescadores furtivos que se dirigían a una de las mejores zonas de reproducción de salmones del Río Ulla, en la parroquia cruceña de Ollares. En el momento en que fueron localizados, ambos individuos portaban artes ilegales de pesca, arpones tridentes y trasmallos, junto a focos de luz y una escopeta de caza con postas sin la documentación pertinente.

Tras ser sorprendidos, los furtivos se dieron a la fuga, pero fueron finalmente interceptados por los agentes medioambientales pertencientes al Distrivo XVI Deza-Tabeirós. A raíz de este operativo, se tramitaron tres denuncias por posesión de artes de pesca prohibidas y tenencia de una escopeta sin documentar.