Para José Crespo Iglesias, 2020 “no ha sido un mal año desde el punto de vista municipal”. Esgrime las inversiones contempladas en los presupuestos de la Xunta para 2021 o la consecución de una subvención récord de 6,5 millones de euros para la renovación de todo el alumbrado público. Pero el alcalde también valora mucho la aprobación en tiempo y forma del presupuesto municipal –cifrado en 19,4 millones de euros, el más alto de la historia– por primera vez en cinco años, de modo que entrará en vigor el 1 de enero, como establece la ley.

“Somos de los pocos concellos que cumplimos. Aparte de ser bueno para el funcionamiento del Concello, tiene una lectura de vuelta a la normalidad y de poner a Lalín de nuevo en la senda del crecimiento”, declaró ayer Crespo durante un almuerzo informativo. Se muestra muy contento con su equipo de gobierno, a pesar de su inexperiencia y de “alguna metedura de pata”. “Nadie ha nacido aprendido”, apunta el regidor, que sostiene que “no hay un concejal que no tenga ilusión y ganas de trabajar”.

En lugar de lamentarse por lo que no ha podido hacer debido a la pandemia de COVID-19, pone sobre la mesa: declaración de la Feira do Cocido como Fiesta de Interés Turístico Internacional, 14 millones de inversión de la Xunta –incluidos el Centro Integral de Salud (CIS), cuarta fase de Lalín 2000 y renovación del campo de fútbol Manuel Anxo Cortizo–, la millonaria subvención del Instituto para la Diversificación y Ahorro de la Energía (IDAE), 3,5 millones de inversión en el presupuesto municipal y el plan Lalín Por Vir.

El mandatario reivindica su gestión en el nuevo centro de salud, frente a las “medallas” que pretenden colgarse “otros”. Recuerda que en 2010 ya se habían consignado 10 millones de euros para el CAR (Centro de Alta Resolución) y que se propuso un solar detrás del ambulatorio, que la consellería consideró insuficiente. Entonces se realizaron las expropiaciones y convenios para disponer de la parcela del Alto de Vales. “El cuatripartito firmó el convenio definitivo con Sanidade, sí, pero gracias a los trámites que nosotros le dejamos: terrenos expropiados y liberados de cargas al 100%”, indica Crespo, que incluso reprocha a su predecesor que tardarse “cuatro años escriturarlos y ponerlos a disposición de la Xunta”. En todo caso, muestra su “satisfacción” por la reciente licitación del CIS en 9 millones de euros, “el doble” de lo invertido en otros centros similares.

Respecto a la cuarta fase del polígono, una vez terminado el proyecto de sectorización nuevo para poder expropiar el terreno que falta y abrir los viales principales. La urbanización “se acometerá, probablemente en varias fases”, pues son 300.000 metros cuadrados, casi otro tanto como la superficie ya desarrollada de Lalín 2000. Cuando se agote ya no habrá más posibilidades de ampliación, igual que en Botos, de modo que “habría que ir a Catasós, en donde ya tenemos casi un millón de metros cuadrados calificados”.

El alcalde saca pecho con la inversión autonómica que acapara Lalín: 14 de los 20 millones euros consignados para Deza y Tabeirós-Terra de Montes. Entre estos fondos figura la dotación de hierba sintética en el actual terreno de juego de césped natural del Cortizo. “Gestionar no es mandar un papelito a la consellería, sino hablar con directores generales, conselleiros, y presionar cuando crees que te toca”, manifiesta Crespo, que se confiesa “muy agradecido” al secretario xeral para o Deporte, José Ramón Lete Lasa, “porque meter casi medio millón de euros en Lalín no es moco de pavo”, sobre todo, porque “sé que tiene muy poco presupuesto para toda Galicia”. “Llamaba a Pincho [el exedil popular José Antonio Varela] todos los días para decirle que le recordarse a Lete lo del Cortizo”, apostilla.

En cuanto a las consecuencias económicas de la pandemia, defiende las ayudas que se contemplan para el comercio y la hostelería, dos de los sectores más castigados. Y reta a decir “¿qué concello de entre 20.000 y 30.000 habitantes puso o va a poner más dinero?”.

“El año 2021 se trabajó en 2020 y será clave, si se ejecuta todo lo que tenemos previsto, ya justifica todo el mandato”, alega Crespo, que se compromete a seguir su programa electoral como “hoja de ruta”. Proclama su agradecimiento al pueblo de Lalín por haberle brindadouna mayoría absoluta, consciente de que “no es lo mismo” que tener que lidiar con socios de gobierno, como pasó durante el cuatripartito. Elude criticar a la oposición, después del duro trámite que le supuso vivirla en sus carnes durante cuatro años. “Su labor es necesaria y muchas veces nos vale de acicate”, concluye.

Que las Aldeas de Nadal sean a Lalín lo que las luces a Vigo

José Crespo está empeñado en que las Aldeas de Nadal sean para Lalín lo que el alumbrado navideño es para Vigo. La idea orquestada por el artesano Luis Iglesias, Luchi, y la concejala Karen Fernández Lamela le ha cautivado y pretende llevarla a “otra dimensión totalmente distinta”. Por eso, anuncia que se va a convertir en un proyecto importante para las Navidades de los dos próximos años. Quiere construir más aldeas, comunicarlas por medio de trenes y tractores, dotarlas de iluminaciones distintas acordes con la identidad de cada una. Así, por ejemplo, propone elaborar réplicas en miniatura de los muchos pazos de Lalín –“el concello que más tiene de Galicia”– y ponerlas al frente de cada poblado. También quiere reflejar la cultura castreña en estas creaciones, tal vez partiendo de una aldea configurada en torno al Castro de Donramiro, que el Concello pretende adquirir, como ya ha hecho con las casas que lo rodean, para crear allí un museo de esta época prehistórica. De conseguir que el yacimiento pase a ser propiedad pública, solicitaría su excavación y puesta en valor a de la Consellería de Cultura. “Tenemos que convertir las aldeas en una referencia, como hizo Vigo con las luces, y atraer gente de toda Galicia”, proclama el regidor, convencido de que la cuantiosa inversión que se necesita para hacer realidad sus planes tendrá un importante retorno en forma de negocio para las empresas locales con la llegada de visitantes. Y establece que “en 2022 ya tienen que ser una referencia obligada para venir a Lalín”. Este proyecto guarda estrecha relación con la anunciada creación de cinco museos para potenciar el turismo, siempre con el Cocido como “banderín de enganche”: Convertir en científico el Ramón Aller, dedicado a su figura y a las del Matemático Rodríguez, Vidal Abascal y el geólogo Hilgen; el de la marioneta y el juguete en el Pazo de Liñares; el de los castros en Donramiro, con el centro virtual que hay en el consistorio; el de artes plásticas y música; y el etnográfico de Doade, conveniado con Casa do Patrón.

Cocido en Estonia por el Día de la Hispanidad

Crespo resalta la consecución de la internacionalidad de la Feira do Cocido “en tiempo récord” y su estreno como tal en una edición que también “batió todas las marcas en cuanto a difusión”. Espera confirmar esta semana con la hostelería si la cita del 7 de febrero se cambia para el 16 de mayo, debido a las previsiones de evolución de la pandemia. En cualquier caso, ya ha trastocado parte de sus ideas, como la de organizar un gran evento en Madrid y otro, el 12 de octubre, Día de la Hispanidad, en la embajada de España en Tallín (Estonia), de la que es titular Teresa Orjales Vidal, nieta del ilustre lalinense Enrique Vidal Abascal, y que podría cambiar de destino próximamente. Así que, probablemente, tendrá que esperar a mejor ocasión. Insiste en su noción “transversal” del Cocido. “Me duelen cuando lo critican como si fuese una cuchipanda de amigos. El plato en sí es la guinda del pastel, pero el Cocido es mucho más, es Lalín en sí”.

Subvención de 6,5 millones para ahorro energético

El gobierno lalinense prevé ejecutar en los dos próximos años la introducción de lámparas led en los más de 9.000 puntos de alumbrado público que hay en el municipio y la implantación de la eficiencia energética en todos los edificios municipales, por ejemplo, pasando a gas la calefacción del auditorio y de la piscina, que ahora son de gasóleo y pellets, respectivamente, o instalando un software libre en el sistema de climatización del consistorio. Las actuaciones, que afectarán también a colegios o instalaciones deportivas, se realizarán con un proyecto de 8,2 millones de euros, de los que 6,5 corresponden a la subvención concedida por el IDAE. Y Crespo espera sumarle otro millón más en la convocatoria del año que viene.