Tita y Pekas buscan casa por Año Nuevo

Tita y Pekas son dos gatos perdidos en Lalín en los últimos meses y rescatados por Bigotes a los que nadie ha reclamado aún. La primera fue entregada por Protección Civil en octubre, que la encontró acatarrada en las inmediaciones del CEIP Xesús Golmar. La protectora hizo entonces una publicación para ver si alguien la reclamaba, pero no hubo suerte y esta “gatita adorable” sigue en casa de acogida. Pekas apareció pidiendo comida en una colonia del casco urbano hace un mes. De este macho de apenas un año de edad, ya castrado, repartieron carteles por si alguien lo reconocía, pero tampoco funcionó. Ambos están cuidados y mimados por la protectora, a la que le gustaría cerrar el año sabiendo que o bien regresaron a sus hogares o les encontraron unos nuevos en donde vivir. Ya que no pudieron volver a casa por Navidad, esperan encontrarles hogar por Año Nuevo.

Bigotes completa un año con muchas llamadas para rescatar felinos: camadas abandonadas, gatos que aparecen en los coches, como Gus, heridos (Pizzicato) o que corren riesgo en donde están (Cuca). En total, han sido 45 mininos adoptados, 23 castraciones, “innumerables atenciones veterinarias de distinta gravedad”, de las que destacan “ocho hospitalizaciones importantes”, así como recogidas solidarias de alimentos en A Coruña y en Lugo que les permiten alimentar a sus bigotitos, y mejoras materiales en las acogidas que suponen “más confort” para los animales. La agrupación agradece la colaboración recibida de particulares y empresas y, de manera especial, a las veterinarias de la clínica Animalia Deza, con quienes vivieron “muchos momentos inolvidables”.

“En todos y cada uno de los casos valoramos la situación y filtramos los mensajes en la medida en que podemos, atendiendo a su gravedad”, explican desde el colectivo. En este sentido, aprovechan para hacer un llamamiento a la ciudadanía, pues sus recursos, tanto humanos como materiales, son “limitados”. “Deben entender que no somos un servicio municipal -apuntan-. Hacemos lo que podemos siguiendo un protocolo de rescate y valoramos siempre la situación”. Por ejemplo, señalan que “en ningún caso se debe apartar a las crías de los cuidados tempranos de las madres” y aclaran que no pueden hacerse cargo de “todos y cada uno de los gatos de colonias que hay en las calles”, muchos de los cuales “no son adoptables”. Eso sí, ningún caso de urgencia que les llega queda sin atender y, para eso, “necesitamos la comprensión y colaboración de los vecinos”.

En dos ocasiones ha aparecido perdido el mismo gato y hace poco devolvió a una familia una gata que había sido retirada de las inmediaciones de su casa. Demanda “responsabilidad” a la ciudadanía para evitar situaciones como estas en las que “delegan en nosotros la búsqueda del gato perdido sin tomar la más mínima medida”. Los casos terminaron bien, “pero no sin un desgaste de esfuerzos por parte, ya no solo de la asociación, sino de muchas personas implicadas y preocupadas”.