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Lalín, con más de 60.000 toneladas al año, es el tercer productor lechero de Galicia

Deza y A Estrada apuestan por quesos de la DOP Arzúa-Ulloa | La cooperativa Cobideza figura entre los principales grupos empresariales por facturación, con cerca de 16 millones

Un ganadero de Santiso (Lalín) reparte pienso a sus vacas. |   // BERNABÉ/JAVIER LALÍN

Un ganadero de Santiso (Lalín) reparte pienso a sus vacas. | // BERNABÉ/JAVIER LALÍN

Las explotaciones lecheras gallegas producen al año 2,8 millones de toneladas. El 30% de esta cantidad sale solo de diez municipios, entre los que está Lalín. Según la Estratexia de Dinamización do Sector Lácteo Galego 2020-2025, la cabecera comarcal dezana está en ese podio de concellos que entregan al año más de 60.000 toneladas de leche. Por orden de producción, a Lalín solo le adelantan dos concellos: el coruñés de Mazaricos y el lucense de A Pastoriza. Completan la lista Castro de Rei; Santa Comba; Frades; Sarria; Arzúa; Cospeito y Mesía. Y si a estos diez le sumamos la producción de Guntín y Pol, resulta que entre los 12 entregan más leche que toda la comunidad de Castilla y León.

La Estratexia que acaba de publicar la Consellería de Medio Rural analiza la situación de los productores, de la industria y del consumo para ver qué problemas y oportunidades presenta el sector. A nivel de granjas, la tendencia durante décadas a la intensificación de las explotaciones supone un coste tremendo en cuanto a alimentación. Y, aunque quisieran aumentar su base territorial, resulta complicado. El informe señala que en toda Galicia hay nada menos que 512.308 hectáreas abandonadas y que podrían reconvertirse en cultivos y prados. Pero resulta que buena parte de esas tierras a monte no se encuentran en Deza-Tabeirós. Si en Galicia, en general, la compraventa de tierra rústica tiene muy poco movimiento, en casi todo Deza, como ocurre en la zona de Guitiriz o Vilalba, la tasa de movilidad de superficie agraria útil es la más alta, por encima del 0,8%. Silleda, como A Estrada, se queda en una tasa del 0,3%. Sin embargo, el precio de los terrenos de cultivo no es de los mejores: entre 1,5 y 2,5 euros por m2 en Deza salvo en Rodeiro y Dozón, donde oscila entre el euro y el 1,5 euros, como en Forcarei. Para ver hasta qué punto las explotaciones necesitan terreno, basta con leer que Lalín, Cruces y Forcarei dedican hasta el 60% de su superficie agraria útil a la producción de leche. Dozón sube el porcentaje al 80% y Rodeiro lo supera.

Entre la falta de base territorial y la edad media de los productores (siempre por encima de los 40 años), el informe cree que a medio plazo quedarán funcionando entre 4.000 y 4.500 granjas de gran tamaño, por eso recomienda fomentar el alquiler de granjas que queden abandonadas, así como el relevo generacional y la dignificación de esta profesión.

Otro de los problemas con que se topa el sector lácteo gallego es que la mayoría de industrias que recogen el producto no lo transforman en la comunidad. De los 20 principales grupos de la industria láctea española, solo Grupo Leche Río y CLUN son gallegas. Lactalis, Lactogal y Peñasanta son los principales operadores en Galicia. La lista incluye además las cooperativas que operan con los CNAEs de producción ganadera y servicios. Así, entre los 17 mencionados figura la cooperativa Cobideza, con 19 empleados y unos ingresos no consolidados en 2018 de 15,9 millones de euros.

Cobideza hace años que se adentró en la elaboración de quesos, con su marca Dona Cobina. Es uno de los derivados lecheros con más tirón en la zona. No en vano, todo Deza y A Estrada figuran como productores de quesos de la D.O. Arzúa-Ulloa. En este sentido, la Estratexia defiende la consolidación de todas las D.O. de quesos gallegos en los mercados.

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