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Castillos en el aire

Varias iniciativas inmobiliarias puestas en marcha en A Estrada en las últimas décadas terminaron paralizadas

Espacio junto a la Praza do 
Mercado. |   // BERNABÉ/J. LALÍN

Espacio junto a la Praza do Mercado. | // BERNABÉ/J. LALÍN

La antigua biblioteca, en la calle Serafín Pazo. | // BERNABÉ

Manzana que ocuparía el proyecto de Barros. | // L.D.

La historia reciente de A Estrada ha estado marcado por una larga y dura lucha por sacar adelante su Plan Xeral de Ordenación Municipal. El PXOM que durante años copó titulares, o más bien su ausencia durante décadas, condicionaron el crecimiento urbanístico de una villa que notó la falta de obra nueva en su casco urbano. El destino quiso sin embargo que, una vez aprobado el PXOM, el sector de la construcción se encontrase atravesando una de sus mayores crisis, frenando por ello lo que se esperaba sería un boom en la creación de nuevas viviendas. La resaca de esa crisis todavía resuena hoy, en tiempos en los que el COVID-19 ha condicionado de nuevo todos los sectores productivos.

En este marco no es de extrañar que muchos proyectos inmobiliarios puestos en marcha en A Estrada terminasen quedando en el olvido o bien que mantengan una lucha por salir adelante desde hace décadas. Especialmente llamativos son el proyecto de Dosemas para el entorno de la Praza do Mercado, o el de Bamarti para la antigua biblioteca, ubicada en la calle Serafín Pazo. Se trata de dos de las firmas que más construcciones han realizado en la villa en el último cuarto de siglo pero eso no ha impedido que encallasen en mayor o menor medida a la hora de sacar adelante sus propuestas. Otro ejemplo se encuentra en la calle Fernando Conde, en la zona de Villabrasil, donde Construcciones Barros tenía previstos varios proyectos. Finalmente quedaron en nada, a pesar de contar ya en algunos casos con licencias concedidas para iniciar los trabajos.

Desde el sector apuntan varios motivos como los causantes de que algunos proyectos no terminen ejecutándose. Uno de ellos sería el alto precio del suelo en el casco urbano estradense, especialmente en las zonas centrales y sin cuestas de por medio. Este factor se junta además con lo que califican como un gran incremento del precio de las obras. Mientras hace una década, el precio de construcción de un metro cuadrado en A Estrada rondaba los 750 euros por metro cuadrado, hoy estarían en torno a los 1.000 euros. El motivo de este incremento estaría en varios factores, pero apuntan especialmente a los mayores requerimientos en las construcciones, con la obligatoriedad de aumentar calidades.

Ese incremento del coste de la construcción no ha visto sin embargo correspondido en A Estrada con una subida de precios de la vivienda. Estos condicionantes hacen que las cuentas en muchos casos no terminen de cuadrar a los inversores inmobiliarios.

Otro de los factores que consideran entorpece la puesta en marcha de iniciativas es la tardanza a la hora de completar todos los trámites necesarios. Señalan en este sentido que los procesos se vuelven muy lentos, una tramitación que, entienden, debería ser mucho más ágil para ponerles las cosas más fáciles y poder mover un sector tan importante como la construcción. Como ejemplo ponen el año que pueden llegar a esperar desde que finaliza la obra hasta poder escriturar, un tiempo de espera que supone pérdidas para los promotores inmobilarios.

Un campo de golf con casas a su alrededor

Al margen de los proyectos iniciados y que nunca llegaron a terminarse hubo otros muchos que en algún momento pasaron por la mente de los promotores estradenses y que ni siquiera pasaron la fase inicial. Uno curioso es el planteado por Bamarti en su día y que contemplaba la creación de un campo de golf en el municipio estradense. La propuesta se completaría con la construcción de viviendas unifamiliares que rodearían dicho campo. Se trata de un proyecto más fácil de ver en otras zonas de España o incluso de otros países, pero no tanto en Galicia. Bamarti sin embargo terminó descartando la idea. ¿El principal motivo? Las dificultades que se encontrarían a la hora de conseguir todas las licencias necesarias para llevar a cabo un proyecto inmobiliario de esta magnitud. Ese tipo de retrasos en cuanto a los permisos necesarios, hacen que la obra se encarezca todavía más. En este caso, auguran que la pelea con Augas de Galicia habría sido muy larga.

Parado y finalizado diez años después

Algunos proyectos parados sueñan con tener todavía un final feliz como el que tuvo la obra de Construcciones Manuel Pinto Vidal en la rúa Baiuca. En el año 2008, esta empresa de Nigrán apostó por A Estrada para poner en marcha un proyecto inmobiliario en un solar de 1.780 metros cuadrados. Sin embargo, la crisis se cruzó en su camino y las obras tuvieron que paralizarse. Diez años después y ya con la financiación necesaria por parte de los bancos, se retomaron las obras, ahora ya finalizadas.

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