Gracias a Silvia López, descubrieron 25 juegos tradicionales.

Los alumnos elaboraron recetas con castañas y chocolate en clase.

Escolares de Vea, en la actividad de recitado del poema de Rosalía.

En unas semanas especialmente complicadas para Vea por la escalada de contagios y de medidas de prevención Covid, los niños del CEIP Villar Paramá disfrutaron gracias a la inventiva de sus docentes, de un magosto especial que a buen seguro que no olvidarán. No hubo castañas asadas. Pero el otoño, sus sabores, sus olores, el particular colorido que muestra la naturaleza en esta estación y la tradición literaria y oral relativa al magosto y al San Martiño vencieron a un aguafiestas llamado coronavirus. Según la directora y la jefa de estudios del centro, Conchi Castiñeiras y Susana López, todos los escolares –salvo los dos convalecientes– participaron en las actividades organizadas, disfrutándolas “muchísimo”.

Buena parte del mérito cabe atribuírselo a dos docentes que se implicaron a fondo en ello. La maestra de Educación Física, Silvia López, activó en sus horas de clase y en parte de los recreos unas jornadas de juegos tradicionales, con las oportunas medidas de distancia y desinfección Covid. Como ya había hecho en años anteriores en Cuntis, le solicitó en préstamo al Concello de O Grove y a Cándido Mascato un lote de 25 juegos populares en madera creados por este en base a la tradición de su tierra. Gracias a ellos, los escolares de Vea incluso vieron por primera vez una nasa.

Por su parte, la tutora de quinto y responsable de Normalización Lingüística del centro, María Lestón, organizó actividades con recetas de cocina que luego los escolares elaboraron en sus respectivas clases, una manualidad de decoración y conversión de viejos CDs en novedosos trompos (para cumplir con el refrán de “Polo San Martiño, trompos ao camiño”), la confección de zonchos (collares de castañas cocidas que luego los escolares pueden comer) y el recitado del poema Heiche de dar zonchos que recoge Cantares Gallegos de Rosalía de Castro. Un vídeo colgado en la web del centro da buena muestra de lo divertido que resultó este magosto pese al Covid.