Un vecino de la parroquia estradense de Pardemarín falleció a última hora de la tarde del lunes, presuntamente, como consecuencia de la grave reacción alérgica que experimentó tras sufrir la picadura de una abeja. Su óbito causó profunda conmoción entre sus vecinos, que acompañaron a familiares y amigos –en la medida en que lo permiten las actuales restricciones– durante el funeral oficiado a última hora de la mañana de ayer.

Según pudo saber esta Redacción, el incidente que desembocó en tan trágico desenlace habría comenzado en la tarde del lunes en el lugar de Parada. Al hombre, que residía con su madre, le habría picado una abeja en una oreja al acercarse a una colmena. Se encaminó a su casa, desconociendo que fuese alérgico, y se sentó en la cocina, donde comenzó a encontrarse mal. Alertada Urxencias Médicas, movilizó a Emerxencias de A Estrada para que se desplazase hasta el punto con el personal médico que debía recoger en ambulancia en el Punto de Atención Continuada (PAC). Pese a la inmediatez de la respuesta, para cuando llegaron a la vivienda del afectado ya había entrado en parada cardiorrespiratoria. Aunque el personal médico y sanitario le realizó maniobras de resucitación cardiopulmonar durante prácticamente una hora, no fue posible salvarle la vida. Falleció de shock anafiláctico, una grave reacción alérgica, aparentemente, ocasionada por la picadura de la abeja.

Por otro lado, miembros de Emerxencias Lalín anularon el martes un nido de velutina junto al CEIP Xesús Golmar. Inyectaron un veneno congelado al nido para que un plazo de dos o tres días haga efecto y elimine a las abejas. Desde el Concello se aconseja que las alarmas se realicen a través del número telefónico 012.