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Benemérita y Tráfico suman a la seguridad el control horario y el asesoramiento vecinal

Los vecinos les consultan sobre horas de cierre y viajes a zonas cerradas | Los agentes apelan al “sentido común”E La Comandancia proyecta controles extra de Usecic y GRS

Patrulla policial, ayer, en el centro urbano de Lalín.

Patrulla policial, ayer, en el centro urbano de Lalín.

La importante labor informativa que las fuerzas y cuerpos de seguridad del Estado vienen realizando desde el estallido de la pandemia les ha consolidado como un referente para los vecinos de las comarcas de Tabeirós-Montes y Deza a la hora de despejar sus dudas sobre las medidas restrictivas que en cada momento impone el Gobierno. Fue así desde marzo, durante el confinamiento y la desescalada. Y también ahora con el toque de queda. Muchos vecinos aprovechan la cercanía de los efectivos de Guardia Civil y Tráfico que trabajan día a día en ambas comarcas para plantearle sus dudas acerca de si pueden ir y volver de una zona para la que se ha decretado un cierre perimetral por Covid como O Carballiño o Ourense o si pueden pasar por esos municipios si lo necesitan en un viaje más largo. Y es que, como apuntaban ayer desde la Comandancia de la Guardia Civil en Pontevedra, les tienen de referente desde marzo. Cualquier ciudadano sabe que puede despejar sus dudas llamando al 062 o acercándose a la patrulla de la Guardia Civil o Tráfico más cercana.

En las primeras horas transcurridas desde la imposición de las restricciones a la movilidad nocturna los efectivos de la Benemérita en las comarcas han venido realizando una labor de apercibimiento informativo a los “despistados” que quebrantaban la prohibición de estar fuera de casa de 23.00 a 6.00 de la mañana. No se puede salvo razones laborales, sanitarias o de primera necesidad. Es el caso, por ejemplo, de los camiones del reparto de productos de los supermercados.

Ellos y los efectivos de emergencias comparten la carretera a esas horas con las patrullas de seguridad ciudadana y de Tráfico. Las primeras adelantarán su habitual cometido de control de las horas de cierre por parte de los establecimientos hosteleros. Estos tienen que tener desalojado el local a las 23.00 pero su personal puede estar limpiando dentro. “Conviene que lo hagan”, apuntan fuentes del instituto armado que prefieren mantenerse en el anonimato. Saben bien que de esta labor de higiene de los hosteleros depende la salud de todos. Por eso, se trata de aplicar las normas “con sentido común” y de que no sufran más perjuicios que los que ya vienen sufriendo.

También Tráfico se asegurará de que los viajes nocturnos están justificados. Esta semana intensifica su control sobre las furgonetas. A mayores, realiza controles de alcoholemia, terrorismo, estacionamiento y comprobación del estado de los vehículos, por ejemplo.

El fin de semana previsiblemente los controles aumentarán. Y la Comandancia proyecta realizar servicios extra de la Unidad de Seguridad Ciudadana de la Comandancia (Usecic) y de los Grupos de Reserva y Seguridad (GRS) por distintos puntos de la provincia aun por determinar.

La AED solicita a la Xunta una hora más “para salvar a la hostelería de una muerte anunciada”

El presidente de la Asociación de Empresarios de Deza (AED), Antonio Lamas, remitió ayer una carta al presidente de la Xunta, Alberto Núñez Feijóo, solicitando que el toque de queda se retrase a la medianoche “para salvar al sector de la hostelería de una muerte anunciada”. Sus socios lo consideran “una medida asumible y necesaria para garantizar la supervivencia de sus negocios”. Lamas se hace eco del “malestar y la preocupación” de los restauradores asociados, que califican de “injusto y desafortunado” que, después de “cumplir con todas las medidas de prevención indicadas por las autoridades”, ahora tengan que asumir el toque de queda a partir de las 23:00 horas. “El hecho de retrasarlo solo una hora permitiría salvar el turno de cenas y, en consecuencia, mantener muchos puestos de trabajo”. Tras conversar con varios hosteleros, el líder de la patronal dezana pide a la Xunta “que sea sensible con la situación extrema que vive uno de los sectores más castigados por la pandemia”. Añade que la hostelería tiene “la mejor predisposición” para colaborar con las autoridades en el cumplimiento estricto de las normas de prevención de la Covid-19 “e incluso para apuntar y sancionar a los que las incumplen”, pero “lo único que piden es poder trabajar un mínimo, aunque sea con aforo reducido, porque son muchas las familias que dependen de este trabajo y no aguantarán hasta mayo solo con los ingresos de las comidas”.

Compromiso

Idéntica petición formula el coordinador de Compromiso por Lalín, Rafael Cuiña, que tilda de “demoledor” para la hostelería local la decisión de la Xunta de “recortar” hasta las 23:00 el inicio del toque de queda. “Muestra la falta de sensibilidad del gobierno de Feijóo por un sector en el que las infecciones por Covid no llegan al 4% y que en Lalín están siendo ejemplares tanto en la toma de medidas como en los horarios”, subraya el exalcalde, que acusa a su sucesor de “esconderse políticamente”.



Tranquilidad y pocas consultas en Lalín y Silleda

Lalín y Silleda han vivido con total normalidad las dos primeras noches del toque –o restricción a la movilidad nocturna, según el lenguaje monclovita– decretado este fin de semana. En Lalín, los que más a solicitado información sobre el horario fueron algunos hosteleros de la localidad, según Jesús López Cuñarro, jefe de la policía municipal de la capital dezana. “Hay que tener en cuenta que estas dos primeras noches fueron, por decirlo así, de las fáciles. Habrá que ver qué pasa el viernes o el sábado, pero en general la gente está muy concienciada”, añade Cuñarro. En este sentido, destaca la colaboración prestada por la práctica totalidad de bares y similares “que aunque cierran a las once, tienen que seguir trabajando dentro y recogiendo el local”, señala el inspector jefe. Cuñarro también recuerda que la hostelería se lleva portando muy bien desde que empezó el estado de alarma el pasado mes de marzo, por lo que esta situación no les ha pillado de nuevas.

De igual forma, en Silleda tampoco se registró novedad alguna con el nuevo toque de queda. La policía local de Trasdeza hacía ayer hincapié en el “poco movimiento nocturno” de estos dos días, en el que influye también “que estamos ya en invierno”, apostillaron desde este cuerpo municipal. “Alguna gente te pregunta alguna cosa cuando te ve por la calle pero poco porque en Silleda ya estábamos así la semana pasada”, recuerdan. Al respecto, desde la Policía Local de Silleda se piensa que la población “lo suele tener bastante claro” a la hora de poner en práctica las restricciones impuestas por las autoridades. “Estamos más concienciados y habituados a todo esto por llevar más tiempo así”, insisten en subrayar desde el cuerpo. Incluso destacan las “pocas quejas que hemos recibido desde la hostelería local porque lo están asumiendo bien, aunque en estas fechas haya menos consumo por el frío que hace”.

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