Desde enero a septiembre, las empresas de Deza y Tabeirós-Montes registraron 273 accidentes laborales, según los datos que maneja el Instituto Galego de Seguridade e Saúde Laboral. Son tan solo dos menos que los que se produjeron en el mismo periodo del año pasado, y eso a pesar del parón económico que tuvo lugar durante el estado de alarma, con más o menos duración según en qué sectores.

La inmensa mayoría de esos 273 siniestros, en concreto 264 (es el 96,7%) fueron de carácter leve. Dado que las dos cabeceras comarcales, Lalín y A Estrada, acaparan buena parte de la actividad de la zona, es lógico que sea en ellas donde se produce el porcentaje más alto de siniestros. Así, de esos 264 accidentes de carácter leve, 89 tuvieron lugar en empresas del municipio estradense y otros 82 en Lalín. Entre los dos ayuntamientos suman 171 percances. Esta cifra nos indica que seis de cada diez accidentes leves de las comarcas tienen lugar en sus dos capitales.

Sin salir de los daños personales de los accidentes, hubo otros siete que sí revistieron gravedad: fueron 4 en A Estrada, 2 en Lalín y uno en Agolada. Por último, se produjeron dos siniestros mortales: uno en A Estrada y otro en Lalín. El de A Estrada tuvo lugar el 11 de junio, cuando un joven de 28 años de edad perdió la vida al quedar atrapado cuando trabajaba con una grúa elevadora en una granja de la parroquia de Cora. Rubén R.I. era el responsable de la explotación ganadera y estaba maniobrando a tres metros de altura cuando quedó encajado entre una viga de hormigón y la propia máquina. La otra víctima mortal de Lalín, tenía 30 años y trabajaba para la empresa de cerrajería lalinense Metalbo. El 5 de agosto Adrián F.G. estaba soldando un ascensor de las dependencias de la sociedad Frigodeza. Por causas que se desconocen, el elevador descendió a una estancia inferior donde existía un dispositivo con gas para aturdir animales antes de su sacrificio. El joven inhaló el gas, que fue lo que le provocó la muerte. Los dos sucesos causaron una profunda conmoción tanto entre sus vecinos como en el ámbito empresarial.

Cabe mencionar también otros accidentes que no segaron la vida de sus víctimas, pero que invitan a pensar en la necesidad de reforzar las medidas de seguridad en el trabajo. En Silleda, a finales de agosto, fue preciso evacuar al CHUS a tres operarios que trabajaban en un aparcamiento subterráneo de Silleda. Estaban con una máquina pulidora y la mala ventilación provocó que se intoxicasen.

El porcentaje de siniestros leves en lo que llevamos de año es también muy similar al registrado durante el pasado ejercicio. Como decíamos, entre enero y septiembre de 2019 tuvieron lugar 275 accidentes en el lugar de trabajo. De estos, 96% fueron de carácter leve y, como de costumbre, la mayoría se localizan en Lalín, con 96 avisos, y A en A Estrada, con 82. En comparación con el presente ejercicio, en 2019 sí hubo más siniestros graves, 10, repartidos entre los 5 de Lalín, 2 enA Estrada y uno tanto en Dozón como en Rodeiro y Silleda. El único percance mortal tuvo lugar en A Estrada.

Coordinación con agentes

Dado que, al menos en las comarcas, las cifras no difieren tanto de un año para otro, desde la Xunta se recalca que para el gobierno autonómico es una prioridad la prevención y el compromiso con la seguridad laboral. Por eso, en coordinación con los agentes sociales tiene en marcha la Estratexia de Seguridade e Saúde no Traballo para el periodo 2017-2020. Con esta dinámica pretende garantizar un empleo seguro y de calidad. Además, la nueva Axenda de Emprego tiene como una de sus principales metas garantizar ese trabajo seguro y de calidad, como elementos básicos de competitividad.

Con la irrupción de la pandemia sanitaria se antojó más importante todavía la necesidad de unas condiciones seguras en el entorno laboral. Por eso la Xunta, a través del Issga, ofreció ya desde las primeras semanas de la crisis sanitaria asesoramiento técnico en esta materia de seguridad y salud laboral, así como de prevención, a todo el tejido industrial. Este asesoramiento también está disponible para los principales clústeres como la automoción, la construcción o los sectores naval y forestal, entre otros. En su página web, por ejemplo, puede consultarse un listado de preguntas sobre prevención para sectores como el comercio o peluquerías.

En este sentido, desde el comienzo de la pandemia y a escala autonómica el Issga ha atendido ya casi 700 consultas, y ha elaborado 40 guías y protocolos por sectores, para posibilitar la reactivación económica con las máximas garantías de seguridad en todos los centros de trabajo. De hecho ayer la directora xeral de Relacións Laborais, Elena Mancha, participó por videoconferencia en un congreso sobre la prevención y la seguridad industrial en el contexto Covid.