El alcalde de Lalín, José Crespo, y el concejal de Obras, José Cuñarro, recibieron a miembros de la asociación vecinal A Nosa Escola, de Soutolongo, para arreglar un muro caído en el lugar que da nombre a la parroquia, al lado del centro social, en la pista que va a Ludeiro, dado que los terrenos son propiedad de los vecinos. La demanda parte del pedáneo, Ramón Gil, con quien ha estado en contacto permanente el gobierno desde que se produjo el derrumbe, en días pasados; de hecho, Cuñarro acudió el domingo a la zona para comprobar los daños.

Los vecinos recurren al ayuntamiento después de que el seguro de responsabilidad civil que tienen contratado para el local social y su entorno les comunicara que no se hace cargo del levantamiento del muro. Tal como se acordó en la reunión celebrada el martes, el Concello enviará una pala para retirar los restos caídos. Ayer mismo, Cuñarro revisó con los vecinos el estado del muro por si hubiese que retirar alguna parte más que presente riesgo de caída, a fin de evitar peligros a los viandantes.

La asociación realizará una valoración económica de la reconstrucción y, una vez disponga de ella, se estudiará por parte del Concello si hay forma legal de poder ayudar. El muro en cuestión, aunque es de titularidad privada, está situado en unos terrenos colindantes al centro social, que son propiedad del colectivo vecinal.

Además, el ayuntamiento ejecutará una cuneta o pequeña plataforma en hormigón entre el asfalto y el muro para que no se siga derrumbando por los efectos de las lluvias.