Además de daños de distinta consideración en las cuatro plantas del edificio, el incendio afectó a uno de los locales del bajo, la tienda de ropa infantil "Ensoños". Su dueña explica que tras el incidente, no volvió a abrir la tienda hasta tres semanas después, el 5 de agosto. Fue un nuevo parón, tras los más de dos meses que tampoco pudo trabajar por el estado de alarma. La tienda reabrió con todas las prendas en liquidación, en plena temporada de primavera-verano y para intentar salvar las cifras.

El local también está a la espera de que los trámites para reparar el inmueble den grandes avances. "Por el momento, los cristales continúan reventados, y tengo que arreglarlos sí o sí", manifiesta. Más que nada, porque el estado que presenta no solo impide que las prendas luzcan en todo su esplendor, sino que tampoco se puede contratar a nadie para que prepare el escaparate. Días atrás, un representante de la compañía de seguros visitó la tienda para sacarle fotografías a todos los daños. En este caso, la tienda podría acometer la reforma sin permiso del solar anexo, ya que es suficiente con la licencia municipal y el permiso de Carreteras. Aunque, como decíamos, el local sí pudo retomar su actividad, lo cierto es que las consecuencias del fuego sí limitan de algún modo su día a día.