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El comercio estradense mantiene una postura dividida ante la peatonalización

La ACOE aplaude una decisión que estima como "el futuro comercial del pueblo" - Los empresarios contrarios a la peatonalización actual no la ven como modelo para la villa

Una valla corta el tráfico de forma provisional en Calvo Sotelo.

Una valla corta el tráfico de forma provisional en Calvo Sotelo. // Bernabé/Javier Lalín

La peatonalización nunca avanzó acompañada por todos los estradenses por el centro de A Estrada. Ni siquiera cuando se proyectaba simplemente un modo parcial tenía a todos a su favor. Es por ello que el anuncio de que el gobierno planea presentar ante la Mesa de Movilidad un proyecto para cerrar al tráfico Porta do Sol, Ulla y Calvo Sotelo -aprovechando el arranque de un nuevo diseño urbano con la remodelación de la Praza da Feira- no sentó a todos por igual, en especial en un sector directamente afectado por este tipo de procesos humanizadores: el comercio. El presidente de la Asociación de Comerciantes da Estrada (ACOE), Alfredo González, aplaudió abiertamente la decisión del ejecutivo y consideró su apuesta "una magnífica noticia". Desde la plataforma de comerciantes disconformes con cómo se ha planteado la peatonalización -al menos de forma provisional estos meses a raíz de la crisis sanitaria- Jeanett Valiñas no lo veía del mismo modo. "Nos hubiese gustado que el alcalde nos preguntase. Lo que dijo que estaba por debatir era mentira. Está todo decidido", lamentó.

"Va a ser el futuro del pueblo. El futuro comercial de cualquier villa pasa por tener una zona peatonal". Es la impresión del dirigente de la ACOE, que ayer remarcó que hace seis años se presentó en el Concello un estudio especializado en el que ya se apuntaba que este era el camino a seguir, realizado por expertos que analizaron la situación para Vigo, Pontevedra, Porriño o Vilagarcía, según indicó González. "Queremos que sea un proyecto atractivo, un plan ambicioso", deseó este comerciante, que subrayó que el papel de la asociación que encabeza será ahora dinamizar al máximo posible una zona que, está convencido, será beneficiosa para el sector.

No quiso olvidarse Alfredo González de señalar la importancia de que el plan de circulación "esté bien estudiado" para evitar colapsos. "Tampoco queremos un pueblo bloqueado", señaló, pero no dudó que se la apuesta se realizará preservando el flujo de circulación.

El presidente de la ACOE apuntó también que estos meses de prueba sin vehículos en la calle Calvo Sotelo sirvieron para que algunos comerciantes "que eran reacios" a la peatonalización cambiasen su postura. "Alguna tienda dijo haber tenido cifras de verano idénticas a las del año pasado", subrayó González, haciendo hincapié en lo extraño de esta afirmación en un contexto generalizado de caída de ventas. "Estos tres meses cambiaron opiniones", apostilló. Subrayó también que en otras localidades estos procesos generaron una fuerte oposición inicial y, después, terminaron despertando la postura contraria.

Jeanett Valiñas, portavoz de un grupo de comerciantes que hace unos meses se movilizaron en contra de la peatonalización tal y como fue realizada, se mostró defraudada por la falta de debate de una propuesta que entiende ya cerrada, aunque se pretenda llevar a la Mesa de Movilidad. "Es una propuesta decidida. Por ser políticamente correctos nos van a invitar", consideró. "No estamos de acuerdo. Que nos afecta ya lo saben.No defiendo ni cerrado ni abierto. Defiendo algo modulado. Las razones por las que está cerrado son para beneficiar a la hostelería, pero afecta al comercio. Podría ser por horarios, por ejemplo", propuso. "El clima del pueblo y la forma de funcionar de A Estrada no es como en Pontevedra. La gente no va a caminar. Quiere aparcar cerca, no quiere mojarse. Hay mucha gente mayor en este pueblo y eso no le facilita la vida", consideró esta comerciante.

Valiñas insistió en que "no somos todos iguales" y que el modelo que funciona para una ciudad determinada puede no cuajar en otro lugar. "De noviembre a marzo la gente no se va a poner a caminar porque llueve todo el tiempo y hace frío", dijo, para luego concluir: "Beneficiará a unos y afectará a otros", concluyó.

Jeanett Valiñas abogó por continuar cada uno "luchando por sobrevivir". "No voy a luchar contra un molino de viento", expresó, lamentando que en este asunto no hubiese más debate. En cuanto a que Iryda y el primer tramo de Castelao continúen abiertos al tráfico -en un primero momento el proyecto de reforma de la alameda las planteaba peatonales-, entiende que es "absolutamente fundamental".

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