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Concello y Río Ulla sellan su convenio de cesión por 20 años de la playa de Liñares

Corresponde ahora a la junta de gobierno dar el visto bueno al acuerdo económico con 25.000 euros para este ejercicio - Augas de Galicia valora el anteproyecto de reforma

Unas 6.000 personas disfrutaron de la temporada de baño en esta playa fluvial.

Unas 6.000 personas disfrutaron de la temporada de baño en esta playa fluvial. // Bernabé/Javier Lalín

La playa fluvial de Liñares cerró el domingo su temporada de baño. Lo hizo después de un verano sin precedentes para estas instalaciones, por múltiples motivos. Primero, porque la situación sanitaria llevó a muchos vecinos de A Estrada a buscar alternativas de ocio más cercanas y, segundo, porque este fue el primer verano con un recinto abierto para el disfrute de todos los estradenses. Ambos factores propiciaron que casi 6.000 personas hayan escogido este paraje natural para pasar los días de estío, todo un aval para el convenio que en la mañana de ayer tenía sobre su mesa el alcalde, José López Campos, al objeto de sellar un acuerdo de cesión al Concello por parte de la Sociedade Deportiva Río Ulla, con vigencia durante los próximos 20 años, a los que podrían sumarse los que las partes estimen oportunas a futuro.

La firma del convenio comporta que e l próximo lunes la junta de gobierno local tenga en su orden del día el pago correspondiente a la primera anualidad por esta cesión para uso y disfrute de todos los estradenses. Para cubrir las condiciones económicas del acuerdo, las arcas municipales aportarán en este ejercicio 25.000 euros a Río Ulla. Para 2021 y 2022 la cantidad conveniada es de 20.000, bajando a 14.000 para las anualidades restantes. Cuando se cumpla el tiempo de cesión, podrá pactarse una prórroga para que el recinto siga abierto a la ciudadanía en general.

Los cálculos del Concello apuntan a que un total de 5.920 personas disfrutaron de la temporada de baño este verano en la playa fluvial. Desde el gobierno, José López Campos consideró ayer "espectacular" la acogida recibida por la puesta a disposición de este recinto para todos los ciudadanos, subrayando que ello hizo necesario vincular a dos personas para el mantenimiento y la gestión de la playa, junto al socorrista que supervisó las horas de baño. Incidió López Campos en que muchos habían perdido la costumbre de acercarse a este paraje natural de gran belleza a orillas del Liñares y subrayó que este verano muchos grupos de jóvenes adoptaron la rutina de desplazarse hasta estas instalaciones. Fue este punto en el que el alcalde indicó que el Concello se encuentra buscando alternativas para integrar la playa en el entorno urbano, a través de una propuesta similar a una senda que comunique la playa con la villa y favorezca el tránsito de los peatones hasta este área natural y de ocio.

Precisó el mandatario que este proyecto no iría incluido en la actuación de alrededor de 700.000 euros -procedentes de fondos europeos de la Edusi- que el ejecutivo local planea para Liñares. Al ser preguntado por esta cuestión, el dirigente confirmó que el ayuntamiento tiene presentado desde mediados de julio el anteproyecto ante Augas de Galicia y que aguarda ahora que este departamento autonómico le dé su visto bueno. Cuando llegue esta luz verde, sería el momento de emprender la redacción del proyecto, un paso que el gobierno local aguarda para comienzos del próximo año.

El anteproyecto presentado por el Concello ante Augas de Galicia presenta el nuevo edificio concebido en este entorno como un balcón hacia el Liñares y la carballeira existente en el recinto. Sería una construcción de unos 500 metros cuadrados. Según se explicó, la oportunidad de poder disfrutar del espacio exterior bajo el emparrado existente fue una de las ideas germinales de la propuesta: "recuperar los espacios para el desarrollo de la vida social y la interpretación del espacio fluvial". De este modo, la planta semisótano resolvería la zona de vestuarios, además de espacios para el almacenamiento y cuarto de instalaciones. En la planta baja se encajarían los espacios destinados a cafetería, office, y aseos públicos de uso general, concebidos en un volumen independiente. Es aquí donde se recupera el emparrado y la zona de mirador sobre la planta semisótano. La zona de cafetería ocuparía 103 metros cuadrados, con una cocina de otros 15. Habría una zona de mostrador, vestuarios de personal y almacén. Se fija también una zona de mesas exterior cubierta, con 93 metros cuadrados y una terraza de 171.

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