El Sagrado Corazón de Deza inició ayer las clases en Educación Infantil y Primaria, marcadas por el primer día de huelga indefinida y otra reunión entre la administración concursal y el comité, para negociar el ERE. En la jornada del miércoles, la administración facilitó parte la documentación al comité, "pero no tuvimos tiempo para analizarla, por lo que pediremos un aplazamiento para poder negociar finalmente", explica Xosé Nogueira, representante de Ensino de la CIG, a la entrada de la reunión. Instantes en los que personal del centro se encontraba concentrado en la entrada del colegio, dando comienzo a la huelga indefinida.

Durante la reunión, la administración concursal presentó una nueva propuesta del ERE, en esta ocasión explica que despedirán a 17 personas y mantendrán 41 contratos. Además, aceptaron el aplazamiento de la última negociación al martes, con un encuentro. Nogueira explica que mañana presentarán las alegaciones pertinentes de los cuales esperan una respuesta el lunes, "a una hora pertinente para poder estudiar todo lo que nos aporten y asistir a la reunión".

Desde la administración se comprometieron a mantener la propuesta "y no seguir bailando en las cifras que nos dan". Lo que les interesa al comité es tener toda la información "para poder explicarles a los afectados que derechos tienen en los despidos, pero si no conocemos los contratos, no sabemos que decirles; es algo importante, porque igual hay empleados que les interesa asumir el despido al recibir la indemnización y estar cerca de la jubilación", puntualiza Nogueira.

El comité acordó levantar la huelga indefinida que se iniciara ayer "de forma cautelar hasta el miércoles". Decisión que tomaron "para mostrarles que hay intención de negociar y que estamos dispuestos a ello". Lo que recalcan es que las cifras de los despidos de profesorado "no encaja con las unidades que redujeron en el centro, que fueron tres, por lo que no se puede prescindir más de diez profesionales", concluye.