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A pedales desde Roncesvalles

El lalinense Armando Piñeiro cuenta en un diario en Facebook la ruta jacobea que desde el domingo realiza con su bicicleta de montaña

A pedales desde Roncesvalles

A pedales desde Roncesvalles

"Escribiré de mi experiencia como debutante en este tipo de aventuras. Sin pretender dar lecciones de nada. Sólo contar lo que vivo". De esta forma comienza el particular diario en Facebook del biker lalinense Armando Piñeiro Pérez, que desde el sábado pedalea sobre su mountain bike con el objetivo de completar el Camino Francés a Santiago. "Suelo empezar entre las siete y media o las ocho de la mañana cada etapa y lo normal es que lo haga entre cuatro y seis horas, eso sí con paradas", explica Piñeiro desde la localidad leonesa de Sahagún, a donde llegaba ayer después de un día infernal tanto por la dureza de la orografía como por el viento de cara que le dificultó su travesía por la meseta castellana.

Como era de esperar, la ruta jacobea se está viendo muy afectada por las consecuencias de la pandemia de la Covid-19. Armando Piñeiro reconoce que "uno de los motivos que me animó a realizar esta aventura era la posibilidad de que podría estar vacío. Lo que pasa es que no esperaba encontrármelo tan inhóspito como estoy comprobando. De hecho, hoy (por ayer) me encontré con el primer ciclista desde que empecé y los peregrinos a pie que me crucé eran muy pocos". Sin embargo, la ventaja de todo eso lo está notando en la facilidad para encontrar sitio en los albergues donde tiene que pernoctar. En este sentido, el ciclista dezano recuerda con cariño su primer albergue situado en Saint Jean de Port, el Accueil Kaserna, "atendido por dos frailes muy peculiares, que nos hicieron una estupenda cena a un catalán, Juan Manuel, y a Sony, un simpático irlandés con el que nos entendíamos mezclando spanglish y franpañol. Unas risas", asegura.

Mención especial para la bicicleta sobre la que Armando Piñeiro da pedales desde el domingo rumbo a Santiago. El propio lalinense se mostraba ayer sorprendido -"vamos a tocar madera", subrayó"- por la robustez que muestra la máquina desde que salió de Roncesvalles sin presentar ningún problema mecánico. La buena noticia al respecto es todavía mayor si tenemos en cuenta que en su afán de evitar las ciudades, Armando Piñeiro podría tener complicado hacerse con recambios para su montura si algo se rompiera durante el trayecto proyectado hasta Santiago.

Centenares de "likes"

La crónica diaria de la aventura de Armando Piñeiro cuenta cada jornada con cerca de un centenar de likes por parte de sus amigos en la red social Facebook. El biker dezano espera a terminar su jornada de pedaleo para ponerse con el relato tras una ducha reparadora. Piñeiro explica que le resulta "más cómodo" escribir a través de su muro que hacerlo de otra forma por lo que tiene de inmediato. De hecho, no falta quien le aconseja sobre rutas alternativas en el recorrido o los que muestran su asombro por la rapidez con la que está consumiendo etapas desde que empezó el Camino Francés el domingo. El biker de Lalín se muestra agradecido a todos los que de una forma u otra siguen sus andanzas a lomos de su bicicleta camino de Compostela.

A pesar de la rapidez con la que está haciendo su recorrido, Armando Piñeiro asegura no tener "ninguna prisa" en llegar al Obradoiro porque su idea inicial era hacer el camino en unas diez jornadas aproximadamente. Si nada se tuerce, el próximo martes o el miércoles lo más tardar, confía en estar a los pies de la fachada plateresca de la catedral compostelana después de casi 2.000 kilómetros de longitud y miles de pedaladas consecutivas. El carácter tranquilo de este veterinario también ayuda a tomarse el reto con la distancia necesaria para no perder la calma. Algo parecido a lo que le sucedió hace unos meses a su paisano Daniel Antelo, que también completó el Camino Francés a pie y en solitario, aunque con bastante más compañía que Piñeiro. Con ese espíritu espera poder llegar a lo largo de hoy a la ciudad episcopal de Astorga después de pasar por Órbigo y León. Todo dependerá de la climatología y de que su inseparable bici se siga comportando tan bien como siempre.

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