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Faro de Vigo

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Las bandas de música, forzadas a usar locales de ensayo alternativos para cumplir la distancia

La de Lalín emplea el local social de Goiás y la de Silleda, pabellones de la Semana Verde - La Artística de Merza retirará las butacas para seguir empleando el auditorio - Diseñarán la programación en función de la pandemia

David Fiuza, de espaldas, dirige un ensayo de la banda de Lalín en el local social de Goiás. // A. Piñeiro

Ha sido ya una estampa típica este verano: conciertos de bandas de música con el público también sentado y con la debida distancia. Es fácil seguir el protocolo anti-Covid en espacios abiertos y con el buen tiempo estival. ¿Pero qué ocurre en el día a día de estas formaciones? ¿Y qué les espera hasta finales de año?

Estamos hablando de bandas que a veces superan el centenar de miembros, "y no creo que haya un auditorio en toda Galicia que permita guardar la distancia social" en la nueva normalidad, explica el presidente de la Artística de Merza, Pablo Guzmán. La banda decana de Galicia ensayó en el CEIP de Merza su concierto de principios de mes en Cruces, pero ahora, de cara al otoño, no le queda otra que retirar buena parte de las butacas del auditorio Valero Guzmán para ganar espacio. Y ni siquiera podrá actuar aquí, porque el foro ya es de por sí bastante reducido. A principios de año, el bipartito desveló un proyecto para ampliar estas instalaciones. De momento y con vistas a la programación de otoño-invierno, "podríamos dar conciertos al aire libre o en plazas, si no llueve". La Artística aún está pendiente de fijar la fecha de tres conciertos en otros tantos concellos, dentro del programa O teu Xacobeo.

Al aire libre fueron, precisamente, algunos de los ensayos de la Banda de Lalín. Su presidente, Alejandro Piñeiro, explica que tras utilizar la explanada anexa al auditorio, se optó por emplear el local social de Goiás, "diáfano y con espacios suficiente". Coordinándose con las actividades de los vecinos, la Banda podría seguir utilizándolo durante lo que queda de año. En este caso, la programación remataría con la Festa das Dores, para empezar a preparar de forma inmediata el año siguiente. "Tenemos el 6 de septiembre el último de los Concertos na Rúa. Lo ideal es tener siempre la temporada prevista, pero habrá que ir proyecto a proyecto" y en función a los protocolos que se marquen según evolucione la pandemia. Piñeiro también descarta el auditorio como escenario de recitales, y se decanta por espacios bastante más amplios como pabellones o el Lalín Arena. Al preguntarle por la diferencia acústica, es tajante: "Hay que verlo como una ventaja, porque te obliga a salir de tu zona de confort. A veces, cuando tocas fuera de tu auditorio, tampoco estás en una situación idílica". Piñeiro recalca, de paso, que todos los eventos culturales de las bandas se están desarrollando con total seguridad.

En todas las bandas, desde que se recuperaron los ensayos, cada músico usa siempre la misma silla, el mismo atril y las mismas partituras. Todos ensayan y tocan con la mascarilla puesta, salvo los de viento, que han de retirársela cuando tocan. Sobra decir que el uso de geles hidroalcohólicos está ya más que interiorizado. Esta nueva situación "no es mucha molestia", asegura el director de la Banda de Música Municipal de A Estrada, Santiago Mella. Esta formación se encuentra en la misma tesitura que las anteriores al pensar en la ubicación de dos eventos casi imprescindibles: Santa Cecilia y Navidad. "En el Teatro Principal solo caben 70 personas, así que precisamos otras opciones". Ensayan en un local de la Casa da Música, pero en grupos reducidos tras los rebrotes de coronavirus. A finales de junio optaron por emplear durante un tiempo un pabellón de la Feira do Moble para poder tocar toda la banda al completo.

Los ensayos por secciones fueron la tónica de la Banda de Música Municipal de Silleda para preparar los conciertos que ofreció en el monasterio de Carboeiro. Sin embargo, para las actuaciones del Movemos Silleda fue necesario emplear los pabellones de la Semana Verde, que sí dan cabida a su centenar de músicos. "El local de la Escola de Música se queda pequeño para toda la banda", apunta el presidente, Herminio Gómez. Por eso, la intención es poder seguir usando las instalaciones del recinto ferial, muy cerca de la escuela de música. Los músicos están de vacaciones hasta finales de este mes, pero la directiva ya empezó a preparar la programación, más reducida que en años anteriores por la pandemia sanitaria. "Si no podemos tener un proyecto para Navidad tan potente como el de otros años, pues nos adaptaremos".

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