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Faro de Vigo

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La pandemia aumenta el interés por tramitar testamentos y pactos de mejora en notarías

La crisis sanitaria incrementó las consultas por cesión en estado de epidemia y la modalidad ológrafa - Sin embargo, las compañías de seguros no detectan un repunte de las pólizas de decesos durante los últimos meses

Varias personas, en el cementerio de A Romea durante el Día de Difuntos. // Bernabé/Javier Lalín

Un testamento cuesta en torno a 40 euros y, según la modalidad, puede quedar redactado ya en el mismo día. Y además puede variarse en un futuro si el testador así lo desea. Estas ventajas y la incertidumbre que creó (y seguirá creando) la pandemia sanitaria

"Durante el confinamiento, hubo mucha preocupación por dejar bien las cosas. Había mucha gente interesada por testar, y atendimos muchísimas consultas por teléfono", apunta la notaria Alicia Calaza, con despacho en A Estrada y con un máster en familia y sistemas hereditarios. Y ese interés no venía solo de las personas de más edad. "El miedo afecta a todos, así que ahora cada vez la gente más joven y con hijos acostumbra a hacer testamento, para por ejemplo dejar indicada la tutela de los niños si ellos faltasen. El juez suele vincular su decisión a esa preferencia que marca el testamento", indica la notaria.

Durante el estado de alarma, la notaría que regenta Calaza en la calle estradense Calvo Sotelo funcionó con cinco empleados, en grupos de dos por semana para así evitar riesgos de contagio. Ella acudió todos los días, y durante el confinamiento hubo que sacar adelante pólizas y documentos, como compraventas que tenían que firmarse sí o sí porque dependían de una financiación bancaria. Una vez levantado el estado de alarma, se recuperó la firma de documentos que no estaban considerados de urgencia.

Así que buena parte de las consultas telefónicas se centraron en testamentos, pero también por otras figuras como las partijas o los pactos de mejora, que son adelantos de la herencia en vida que además tienen ventajas fiscales. A diferencia del pacto de apartación, en el de mejora el beneficiario sí puede recibir más herencia cuando el testador fallezca. Calaza recuerda que durante la pandemia recobró interés otro tipo de herencia, el testamento en estado de epidemia "que existió desde siempre" y para el que son necesarios tres testigos. "Si la persona llega a sobrevivir, a los dos meses este testamento queda sin efecto, pero sí tiene validez si fallece en esos dos meses de plazo". Es más, este testamento en estado de epidemia puede hacerlo una persona que esté sana, solo es necesario que exista una declaración oficial de epidemia, como indica el Código Civil. Otra opción de testamento en el que no se precisa notario es el ológrafo: ha de ser de puño y letra del testador, sin ningún tipo de tachaduras. Eso sí, para que sirva hay que protocolizarlo ante notario en un plazo tope de hasta cinco años desde que fallece el testador.

Sin embargo, dicha notaría estradense no notó que aumentasen aquellos testamentos en los que el declarante deja especificado cómo desea que se celebre su funeral. "Son testamentos minoritarios y la verdad es que se hacen en cualquier época. Del mismo modo, el confinamiento por el coronavirus tampoco forzó un incremento en los cambios de testamento. "El cambio de testamento es algo habitual, porque la estructura familiar cambia mucho". Cualquier modificación que se haga del testamento inicial va a costar lo mismo que éste, y es evidente que siempre va a ser válida la última actualización.

Plazos

En cuanto al tiempo que discurre entre la solicitud de testamento y la entrega del mismo, depende de la modalidad. "Si son testamentos simples, en los que se indica el usufructo de bienes o dinero, pueden estar listos en el mismo día. Si se trata de reparto de fincas, es necesario que el cliente traiga los documentos de propiedad, y el testamento podría estar listo en una semana", explica esta notaria.

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