Las instalaciones de la playa fluvial de Liñares fueron al mediodía de ayer el escenario para despedir las actividades del campamento Concilia Rural que, por segundo año consecutivo, llegó a cuatro zonas del ámbito rural del municipio para favorecer la conciliación de la vida laboral y familiar, complementando las propuestas que en este sentido se realizan en el casco urbano. El acto de despedida contó con la asistencia de edil Amalia Goldar Cora y con juegos hinchables.