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Faro de Vigo

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Los ataques de jabalí merman el ensilado de maíz en 10.000 kilos por hectárea

Cobideza adelanta la cosecha para evitar más destrozos - O Rodo esperará 15 días

Ensilado de maíz, ayer, en una finca de Méixome. // Bernabé/Javier Lalín

Las intensas lluvias que cayeron hace un par de semanas ayudarán a que el maíz pueda espigar, pero no serán suficientes para salvar la cosecha. Las fincas estuvieron durante meses sometidas a un tremendo estrés hídrico por la falta de precipitaciones y un año más padecieron los estragos de piaras de jabalíes. En Lalín la cooperativa Cobideza comenzaba ayer mismo los trabajos de ensilado en Méixome, para evitar que el jabalí continúe destrozando más plantaciones. El presidente de la entidad, Román Santalla, calcula que en comparación con el año pasado, se perderán entre 5.000 y 10.000 kilos de maíz por hectárea. "Este año tendremos una cosecha regular", de modo que las explotaciones dezanas van a recoger un promedio de entre 32.000 y 35.000 kilos por hectárea. En circunstancias mejores, el abanico estaría entre los 38.000 y los 40.000 kilos.

Decíamos que las lluvias de mediados de mes ayudarán a que las plantas reverdezcan y puedan espigar. "Pero es que el maíz tiene sus etapas de crecimiento, de modo que sin agua y con el viento norte no pudo crecer" durante los primeros meses. Y si a eso le sumamos que en muchas fincas hubo que replantar por segunda o tercera vez a causa del jabalí y los cuervos, se ralentiza aún más su maduración.

Cobideza opta por adelantar la cosecha mientras en O Rodo, la cooperativa con sede en Rodeiro, se mantiene el arranque del ensilado para mediados de septiembre, como en años anteriores. "Aquí hubo batidas por daños porque tenemos fincas arrasadas por completo", explica el presidente de esta cooperativa, José Luis Camiñas. La temporada de caza de jabalí comenzó el pasado sábado, día 22, y en Lalín no pudieron cazarse animales porque los precintos llegaron justo el día anterior. Lo que sí hicieron los cazadores fue rastrear las zonas con más destrozos para la menos dispersar las piaras, como explica el presidente de la Sociedad de Caza, Julio Mariño. Volverán a esos puntos este sábado, cuando además habrá mejor rastro gracias a las lluvias que se esperan para estos días.

El girasol como alternativa

Necesita menos lluvia que el maíz, le basta con el purín como único fertilizante, no le resulta apetecible al jabalí y además no precisa aplicar herbicida sobre el terreno. Pese a estas ventajas, el girasol sigue siendo un cultivo con mucha menos aceptación en Deza. "El girasol va muy bien, pero las explotaciones siguen prefiriendo el maíz", admite Román Santalla, que calcula que las plantaciones de maíz ocupan un 96% de los terrenos dedicados a producción de alimento para silo. Tampoco en O Rodo acaba de extenderse el cultivo de girasol. Hace un tiempo, también se habla de otra alternativa: el sorgo. Igual que el girasol, lleva bastante bien los periodos de sequía. De ahí que se cultive desde hace siglos en África, India o Pakistán.

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