| Las áreas recreativas situadas junto a los ríos están muy demandadas en estas jornadas de elevadas temperaturas. Una de las que más público congrega es, tradicionalmente, la de A Carixa, y más coincidieno con la celebración en la parroquia del festival Merza Percusión. Así que, además de refrescarse o achicharrarse bajo el tórrido sol -cada cual a su gusto-, los usuarios pueden disfrutar de conciertos al caer la tarde, como la batucada que se escuchaba ayer. Al caer la noche, la acción se trasladó al recinto escolar de Merza, con el polifacético Lar Legido, para finalizar en A Moa de la mano de Dani Riveiro Project, una fusión de folk tradicional y ritmos modernos.