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De estradense de Rianxo a alfombrista floral para el Rey

Vicepresidente del colectivo en Galicia, Fernández Coto coordina la ejecución de los tapices que hoy verán los Reyes en Santiago

Carlos Henrique Fernández Coto, dibujando motivos de alfombras florales en una calle de Rianxo.

Carlos Henrique Fernández Coto, dibujando motivos de alfombras florales en una calle de Rianxo.

Carlos Henrique Fernández Coto es estradense pero también de Rianxo, donde desde hace 20 años ejerce como arquitecto. Fue así como entró en contacto con el alfombrismo floral. Sucedió sin buscarlo. Conscientes de que -por su condición de arquitecto- dibujaba bien, sus vecinos rianxeiros le pidieron que dibujase en el suelo las marcas que después utilizarían de guía para elaborar sus tradicionales alfombras florales. Dicho y hecho. Fernández Coto -que no sabe implicarse en los proyectos a medias- asumió el reto y ha ido implicándose más y más en el alfombrismo floral gallego.

Así se explica que hoy sea el vicepresidente de la Federación de Asociaciones de Alfombristas de Galicia, que forman colectivos alfombristas de toda Galicia, de puntos tan dispares como Ponteareas, Bueu, Rianxo, Moaña, Redondela, Cangas, Gondomar, Burela, Miño, Ames, Cela Cerponzóns y Mazaricos.

El éxito de las dos alfombras florales que elaboraron por Corpus en Santiago motivó que les encargasen también confeccionar las tres que hoy engalanarán los actos de Ofrenda al Apóstol en los que participarán hoy los Reyes de España, Felipe VI y Letizia.

Si bien el diseño original de las dos que rinden tributo al Apóstol Santiago presidiendo el altar mayor de la Catedral de Santiago y a los instrumentos del Pórtico de la Gloria es obra de los alfombristas de Bueu -caracterizados por buscar el realismo de las imágenes- y el de la tercera -un concierto floral de verano con motivos geométricos- fue obra de los expertos alfombristas de Ponteareas, la revisión y la modelación de los diseños así como la coordinación de los implicados en este ilusionante proyecto ha recaido en este estradense de Rianxo.

Es una oportunidad única para proyectar al mundo la importancia del alfombrismo gallego en un momento en el que la Federación de Asociaciones de Alfombristas de Galicia busca que sea declarado Bien de Interés Cultural.

Todos a una, alfombristas de Ponteareas, Bueu, Rianxo, Moaña, Redondela, Cangas, Gondomar, Burela, Miño, Ames, Cela, Cerponzóns y Mazaricos se implicaron en la elaboración de las tres alfombras diseñadas por artistas de Bueu y Ponteareas, para dar respuesta al encargo que el Arzobispado y el Concello de Santiago les hicieron para hoy.

Fernández Coto ejerció labores de coordinación de todos ellos para recabar y preparar la multitud de flores, conchas de berberecho tintadas y otros materiales como las novedosas conchas de zamburiña de Santa Uxía de Ribeira tratadas con vinagre de la Ribeira Sacra (utilizadas por primera vez para este fin) que ayer los implicados en el proyecto tenían previsto introducir en la zona vieja de Santiago -concretamente en el entorno de San Martiño Pinario- a última hora de la tarde para iniciar los trabajos a las 21.00 hras y desarrollar su labor durante toda la noche -permitiendo al público disfrutar de su trabajo- para estar listas y a la vista hasta el final de los oficios religiosos enmarcados en la conmemoración de la festividad de Santiago Apóstol y del Día de Galicia.

Es un nuevo hito para la federación de la que es vicepresidente Fernández Coto, que el pasado mes de junio tenía previsto enviar a Japón a alfombristas de zonas como Bueu o Rianxo (entre ellos al propio Fernández Coto) para participar junto a alfombristas florales de puntos tan dispares del mundo como Alemania, Bélgica, Italia, India, México o Japón en la elaboración de una alfombra floral de 1.500 metros cuadrados -el tamaño de un campo de fútbol- para los Juegos Olímpicos de Tokio. La crisis sanitaria del Covid lo impidió pero el proyecto sigue adelante y se prevé que se lleve a cabo en 2021.

Pese a estas citas de altos vuelos, Carlos Henrique Fernández Coto no olvida sus orígenes. Y ayer, por ejemplo, recordaba con sumo cariño la colaboración que hace unos años trabó con vecinos de Pousada de Curantes -la parroquia natal de su padre,Manuel Rolando Fernández Requeijo- para elaborar una alfombra floral con la conmemorar el Corpus en la parroquia. Le hizo mucha ilusión porque, aunque se implique a fondo en las iniciativas de la tierra en la que ahora reside y que siente como suya, el también presidente de la Asociación pola Defensa do Patrimonio Cultural Galego (Apatrigal) alberga en su pecho un corazón cien por cien estradense.

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