La última reunión entre empresa y sindicatos por los despidos de Florentino concluyó ayer noche con un cisma entre las centrales sindicales implicadas. Al contrario de la semana pasada, en esta ocasión la tensión se vivió entre los miembros de las centrales UGT y CIG con los miembros de Comisiones Obreras presentes, en especial con el máximo responsable provincial, José Luis García Pedrosa. La cita comenzó con la empresa aferrada a su planteamiento habitual de 20 días y 13 mensualidades como indemnización. Los sindicatos no lo aceptaron y los representantes de la firma solicitaron un receso para pulir su propuesta. A la vuelta del mismo los sindicatos pidieron 30 días y 20 mensualidades de indemnización, a lo que la empresa replicó con 22 días y 14 mensualidades. Después de otro receso los delegados rechazaron la nueva proposición y se mostraron dispuestos a rebajar sus expectativas hasta 25 días y 16 mensualidades. La empresa textil dijo que no puede asumirlo, que es imposible para Florentino y que carece del dinero necesario para llegar a esas cantidades.

Tras ese tira y afloja hizo su aparición Pedrosa, que participó por primera vez en las negociaciones. El miembro de Comisiones pidió la palabra y empezó a desmontar uno por uno todos los argumentos que hasta ese momento defendieron tanto sus compañeros de sindicato como los representantes de la CIG y UGT, dándole la razón a la empresa llegando a asegurar que Florentino "estaba haciendo un esfuerzo sobrehumano" que lo importante era la viabilidad de la empresa. La intervención caldeó el ambiente entre los representantes de los trabajadores. En ese momento se dio por finalizada la reunión entre el enfado del resto de representantes de los trabajadores. La abogada de la empresa quedó en redactar el acta de desacuerdo que tiene previsto dar a conocer esta mañana para que los sindicalistas firmen o no, según el criterio de cada central.

La asamblea posterior, que duró más de dos horas, con los trabajadores de Florentino contó con la presencia de todos los miembros del comité salvo Pedrosa, que abandonó las instalaciones al volante de su coche. Los trabajadores rechazaron por amplia mayoría la última propuesta de los representantes de Florentino y expresaron su deseo de ir "a dónde haga falta" para reivindicar sus derechos.

Así las cosas, CIG y UGT presentarán alegaciones al acta y automáticamente también impugnarán el ERE con la correspondiente reclamación de despido improcedente, tal y como señalaron sus representantes a la salida de la reunión con los empleados de la empresa de Lalín. Para Lourdes Diz, representante de la UGT, después de lo sucedido ayer con Pedrosa, "me ha quedado claro, si aún tenía dudas, que Comisiones se ha vendido a la empresa probablemente con la ayuda del algún organismo". La sindicalista se mostró muy crítica con la actitud del responsable provincial de Comisiones Obreras y destacó que "si hay un acta de desacuerdo al día siguiente presentaremos demanda en Inspección de Trabajo y la impugnación del ERE por despido improcedente". Diz explicó por último que "si la mitad de las delegadas firman lo que ofrece la empresa las otras cuatro y Xabier Aboy (CIG) no lo harían, así que iríamos a un despido improcedente" ante la autoridad laboral correspondiente. Hoy se saldrá de dudas al respecto en este contencioso laboral.