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El Camiño da Geira e dos Arrieiros trae a Tabeirós-Montes al primer peregrino a pie postcoronavirus

Ricardo Rocha lo recorre en representación de dos amigos enfermos de cáncer - Procedente de Oporto, cruza Soutelo, Codeseda y A Estrada

Rocha, ayer, junto a vestigios jacobeos en Codeseda.

Rocha, ayer, junto a vestigios jacobeos en Codeseda. // Codeseda Viva

El Camiño da Geira e dos Arrieiros trajo recientemente un peregrino en bici y acaba de traer a la comarca de Tabeirós-Terra de Montes al primer peregrino a pie postcoronavirus. Se trata del portugués Ricardo Rocha, un entrenador deportivo vecino de Oporto que inició el Camino el pasado 15 de julio, justo al día siguiente de celebrar su 47 cumpleaños.

A diferencia de la mayoría de ciudadanos lusos que optan por este trazado en su peregrinar a Santiago, Rocha no había recorrido ningún camino jacobeo antes. "Oín hablar muchas veces del Camiño y siempre quise hacerlo pero no tenía motivos", admitía ayer en Codeseda, tras degustar las delicias "para comer y beber" que Mari Carmen Gaspar le sirvió en su bar Camiño da Geira e dos Arrieiros, radicado justo al lado de la emblemática Carballeira de Codeseda. Hasta allí se desplazó también Carlos da Barreira de Codeseda Viva. Ambos tuvieron oportunidad de charlar con el primer caminante del Camiño da Geira postcoronavirus, que desveló la buena razón por la que emprendió el Camino.

Lo hizo en representación de dos integrantes de su grupo de amigos -Rita Caldeira Salgado y Ricardo Pinto, ella natural de Cascais y él de Mozambique, aunque afincado en Oporto- que, pese a su juventud, actualmente libran sendas batallas contra el cáncer. Solían entrenar juntos y hablaban de realizar juntos el Camino. Dado que ahora ellos no pueden hacerlo, Ricardo Rocha decidió hacerlo en solitario, "por ellos".

Pensaban optar por una variante más fácil pero, dado que ofrece el trazado como sacrificio por la salud de sus amigos, Rocha decidió completar la versión "más espiritual" y menos turística: el Camiño da Geira e dos Arrieiros. "Es importante para ellos", subrayó. Su padre, su mujer Marta y su hija María comprendieron sus razones y siguen diariamente sus progresos. A todos les envía su localización GPS y a su hija, fotos de los animales que ve en el trazado, en el que están "solo yo y mis pensamientos", en un entorno 100% natural en el que está encontrando la paz espiritual.

Inició el Camiño "solito", sin GPS ni mapa e incluso llegó a estar perdido en el monte pero ya no se siente solo. En Portugal tuvo que dormir una noche al raso. Tras pasar Lobios, se perdió en el monte. Y entonces se encontró con un grupo de caminantes que ya habían realizado el Camiño da Geira. Le dieron el GPS, mapas, una batería para el móvil y hasta de comer y beber. Le llaman a diario para saber cómo está. Entre ellos estaba Mario Veloso, un buen amigo de Enrique Malheiro, que le dio la guía que escribieron este y Carlos da Barreira. También vecinos de aldeas remotas le brindaron agua, alimentos y una cálida bienvenida. Rocha aboga por habilitar puntos de agua en zonas del trazado en las que no hay.

Y en Soutelo, donde durmió en el Millenium, fue muy bien acogido. Una vecina le explicó que solo el Covid le impidió este año ir a Fátima como cada año. Ayer en Codeseda también sintió el calor vecinal, Mari Carmen Gaspar le selló el documento que presentará hoy en Santiago para pedir la Compostela y Carlos da Barreira le dio mapas y consejos para completar el trazado. Luego, Rocha cruzó A Estrada y proyectaba pernoctar en Pontevea para llegar hoy a la catedral y tras rendirle pleitesía al Apóstol, probablemente dirigirse a Finisterre.

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