Los tres acusados de un delito de lesiones con el agravante de abuso de superioridad en relación con la paliza a un cuarto varón registrada a las seis de la madrugada del 21 de julio de 2016 en el aparcamiento del campo de la fiesta de la parroquia estradense de Callobre se declararon a media mañana de ayer culpables de los hechos de los que iban a ser acusados en un juicio señalado para la Sección cuarta de la Audiencia Provincial de Pontevedra. Aceptaron ser condenados a un año y nueve meses de prisión además de a la prohibición de comunicarse por cualquier medio y de aproximarse a la víctima durante cuatro años y nueve meses. Asimismo, se comprometieron a pagarle conjuntamente a la víctima en el plazo de tres meses una indemnización de 45.000 euros para las curas de sus lesiones. La condena es firme y sin posible recurso.

La conformidad de las partes motivó ayer que no se celebrase el juicio previsto para las 10.00 horas y que se acordase la suspensión de la pena de prisión aceptada por los acusados hasta dentro de dos años y medio, siempre y cuando abonen la indemnización en plazo. De este modo, en la práctica, los tres varones que ayer se declararon culpables -los tres mayores de edad cuando sucedieron los hechos, dos de ellos sin antecedentes penales y el tercero con antecedentes penales no computables a efectos de reincidencia- no tendrán que entrar en prisión si no incurren en delito durante el período de suspensión de la pena.

Esta es sustancialmente inferior a los tres años de prisión que la Fiscalía solicitaba para ellos en base a las conclusiones provisionales contempladas en su escrito. Consideraba probado que los tres acusados actuaron de mutuo acuerdo con la intención de menoscabar la integridad física de la víctima,que le dieron una paliza propinándole en primer lugar el que tenía antecedentes penales no computables a efectos de reincidencia un fuerte puñetazo que lo hizo caer al suelo donde "inmediatamente y aprovechando" que su víctima estaba desorientada y "seminconsciente", seguirían "agrediéndolo con patadas y puñetazos en la cabeza y en el resto del cuerpo hasta que finalmente los acusados abandonaron el lugar".

Como consecuencia, la Fiscalía había apuntado en su escrito que la víctima sufrió "una herida incisa en el dorso de la nariz, un traumatismo craneoencefálico, un traumatismo facial, la fractura de los huesos de la nariz, policontusiones, dolor cérvico-dorso-lumbar con rigidez postraumática, un trastorno por estrés postraumático, ansiedad reactiva y una desviación de la pirámide nasal a la izquierda cuya curación requirió una prinmera asistencia médica en el PAC de A Estrada y en el Hospita Clínico Universitario de Santiago y un tratamiento médico y quirúrgico consistente en un ingreso hospitalario" y en "intervenciones quirúrgicas de septoplastia y turbinoplastia coablator bilateral bajo anestesia general y sección de sinequia izquierda", tardando en curar las heridas 544 días (489 de ellos de perjuicio personal básico, 53 moderado y dos grave para la víctima). Además, le habrían quedado como secuelas un estrés postraumático leve, una alteración unilateral de la respiración nasal y una disosmia grave que le limita parcialmente para el ejercicio de su profesión.

Por todo ello, la Fiscalía también solicitaba para la víctima una indemnización solidaria de 61.437,27 euros más intereses cuyo importe se vio rebajado a 45.000 a abonar en tres meses, en base a la conformidad de las partes que evitó ayer que se celebrase el juicio en la Audiencia.