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Eunice Ameneiro - Cirujana vascular en Vitoria

"De repente hemos tenido que dejar de ser cirujanos para pasar a ser médicos"

"En apenas 72 horas nos saltaron los primeros casos dentro del propio hospital"

Eunice Ameneiro Pérez posa en las instalaciones del OSI Araba

Eunice Ameneiro Pérez posa en las instalaciones del OSI Araba

Está recién salida de una guardia relativamente tranquila y dispuesta a descansar durante todo el fin de semana cuando atiende la llamada de FARO DE VIGO. Eunice Ameneiro es una cirujana vascular de origen silledense que divide su trabajo entre las dos sedes del Hospital Universitario (OSI) Araba, los hospitales Txagorritxu y Santiago Apóstol. En este último tiene la doctora Eunice Ameneiro centrado su servicio de cirugía vascular.

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-¿En qué le ha afectado esta crisis sanitaria siendo cirujana vascular en la sanidad alavesa?

-Se puede decir que me afecta de forma muy directa y, como se suele decir, en el eje central del barco. Desde el 29 de febrero, en cuestión de diez días, tuvimos que cerrar toda la actividad como cirujanos vasculares excepto la cobertura de "buscas" y la de urgencias. De repente hemos tenido que dejar de ser cirujanos para pasar a ser médicos, con lo que ello implica dentro de nuestra profesión sanitaria. En ese tiempo, aproximadamente una semana y media, nos quedamos sin camas de hospitalización y tuvimos que cerrar toda el área quirúrgica porque los cirujanos tuvieron que trabajar en el área de intensivos. Se dejó lo básico para tratar emergencias quirúrgicas. Con esto te quiero decir que nosotros nos tuvimos que recolocar en un período muy corto de tiempo, en redistribuirnos los "buscas", echar una mano en plantas de interna, en la de urgencias, en donde hacía falta. De manera que, laboralmente yo a día de hoy estoy haciendo una actividad asistencial de médico general.

-¿Van a estar así durante mucho tiempo?

-Espero que en breve podamos recuperar todo lo que es la actividad quirúrgica de forma muy progresiva porque es la pinta que tiene. Pero, vamos, laboralmente esto del coronavirus no es que haya rozado, es que me ha dado en el medio y medio. Como te digo nos hemos quedado en un complejo hospitalario tan grande sin actividad quirúrgica y vamos ya para un mes y medio con los quirófanos y las listas de espera paradas.

-¿El OSI Araba también se ha visto saturado como ha pasado en otros hospitales de España?

-Nosotros tuvimos la mala suerte de que estaba todo organizado, preparado y protocolizado en las áreas que se iban a utilizar para Covid-19 positivo, y las áreas que no. Cuando pasó todo este maremagnum en Italia nos dimos cuenta muy pronto en el hospital de que la cosa iba en serio y que lo que teníamos encima era una pandemia. De repente, nos saltaron en 72 horas los casos dentro del hospital. Los compañeros internistas que estaban preparados para asumir el tratamiento de toda esta patología tuvieron que ser aislados porque fueron pacientes de su planta los primeros que aparecieron -incluso algún médico ya afectado- y hubo que hacer los aislamientos que en este momento estaban protocolizados durante 15 días.

-O sea, que empezaron de la peor manera posible el estado de alarma por el Covid-19, ¿no?

-Desde luego. Eso hizo que tuviéramos un momento inicial de absoluta locura en el que aumentaban los casos de ingresos, de asistencia a urgencias, y hubo algunos días de pasarlo realmente mal en lo que se refiere a temas organizativos. Básicamente lo que se pudo ver en los medios de comunicación en cuanto a que no había camas, respiradores o había que montar para mañana una UCI donde hiciera falta. He visto desmontar plantas de un día para otro. Lo que hoy era una planta de hospitalización se convertía de manera rápida en otra de medicina intensiva. Así es cómo pasamos esos primeros días que, como digo, fueron de auténtica locura en nuestro hospital.

-¿Hubo que poner toda la carne en el asador en el OSI Araba?

-Ni te lo puedes imaginar. El esfuerzo en general de todo el grupo humano que trabaja en la red sanitaria ha sido increíble, en concreto la gente directiva que ha tenido que coger el toro por los cuernos y decidir que sí, que no, dónde, cómo lo hacemos y de dónde lo sacamos. Fue realmente un esfuerzo titánico porque veías cosas que parecían que no iban a poder ser. Desde luego, el momento en el que se produjo el aumento de casos lo pasamos realmente mal porque hubo saturación muy real.

-¿Ha mejorado la situación desde entonces en el complejo hospitalario donde trabaja en Vitoria?

-No sé si es que lo hemos pasado tan mal que cualquier cosa nos parece bien, pero no. Realmente, ahora ya nos vemos en una situación manejable absolutamente. De hecho, en los próximos 15 días más o menos hay una previsión de hacer cirugía ya de la preferente. Además, las áreas quirúrgicas de Txagorritxu que se habían aislado para usarlas como UCI están ya descontaminadas y preparadas para utilizarse dentro de poco. Y lo que es mi planta, que tiene 40 habitaciones, y que estaba absolutamente con todo positivos, actualmente ya está toda limpia. Para que te hagas una idea, en el Hospital Santiago Apóstol del OSI Araba de seis plantas en total, pasamos de tenerlas todas para positivos y a día de hoy sólo tenemos una disponible para este tipo de pacientes.

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