Nacida en Moimenta en 1955 y tras casarse muy joven emigró a París (Francia). Allí trabajó limpiando casas y después en la portería de un céntrico edificio. En esta ciudad nació su hija. Tras regresar a Galicia en el 1982 funda en el número 34 de la estación de Botos el restaurante A Ponte y será aquí donde nacen sus tres hijos varones- Después de 38 años, Lola, que es como la conoce todo el mundo, sigue a servir menús a trabajadores lalinenses y foráneos, así como recibe a peregrinos. Sin embargo, se jubilará en junio. Destaca su labor emprendedora en tiempos difíciles, su lucha por salir adelante en la emigración o su contribución y defensa del Camino de Santiago. "Agradezco a toda la gente que me ayudó tanto y fueron años de mucho trabajo y de cosas buenas y malas, pero estoy muy contenta por este reconocimiento público".