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Los programas de rehabilitación del rural concedieron a Silleda, Cruces y Dozón 100.000 euros

La Xunta abre hasta el 30 de octubre el plazo para solicitar ayudas a la renovación de viviendas de los Caminos de Santiago

Dozón reformó dos de las viviendas de los maestros con una ayuda del IGVS en 2018. // Bernabé/Javier Lalín

Dozón reformó dos de las viviendas de los maestros con una ayuda del IGVS en 2018. // Bernabé/Javier Lalín

El Instituto Galego de Vivenda e Solo publicó ayer en el DOG varias líneas de subvenciones destinadas a la rehabilitación de viviendas: relacionadas con la eficiencia energética, con los programas de infravivienda RehaVita y Rehaluga; con la reforma de antiguas viviendas de maestros y de otros oficios y, por último con la renovación de viviendas y edificios integrados en el área re de rehabilitación integral de los Caminos de Santiago. Hay 33 parroquias dezanas que pueden acogerse a esta última línea de ayudas, ya que se extienden no solo a las viviendas al pie de las rutas jacobeas, y en este caso el plazo de presentación de solicitudes remata el 30 de octubre. Los aportes pueden ser de hasta 8.000 euros para actuaciones de conservación y accesibilidad, y de 12.000 para mejora de eficiencia energética.

Los orígenes de la mayoría de estas ayudas se remontan a 1985, como indica la Consellería de Medio Ambiente en el Informe sobre programas de rehabilitación dirixidos aos concellos, publicado el año pasado. Estos planes excluyen las siete grandes ciudades y se dividen en tres categorías: para municipios de menos de 10.000 habitantes, para los de menos de 20.000 y para los que no alcanzan los 50.000. Pues bien, en 2015 la Xunta activó el Plan Galego de Rehabilitación, Alugamento e Mellora de Acceso á Vivenda 2015-2020. Está orientado sobre todo a los municipios con menos de 10.000 habitantes (en la zona, son todos salvo Lalín), ya que carecen de medios propios para atender emergencias de reforma en una vivienda privada o para reparar un local municipal que pueda destinarse a residencia de una familia en riesgo de exclusión. En la convocatoria de 2017 Silleda obtuvo dos ayudas, una de 4.665 euros y otra de 4.014, a la que se suma una tercera destinada a Vila de Cruces, por 6.374 euros. Son, en conjunto, 15.054 euros. Los dos municipios volvieron a solicitar estas prestaciones en 2018, obteniendo en total 26.758 euros (14.126 para Silleda y 12.632 para Vila de Cruces).

Dozón, por su parte, es el único de los seis concellos dezanos que figura en el listado de beneficiarios de ayudas para la rehabilitación de viviendas de maestros y de otros oficios. Este municipio recibió 57.734 euros para reparar dos de las cinco antiguas casas de docentes. Todas se destinan a familias con escasos recursos, y meses atrás solo quedaba una libre. La ayuda se concedió en 2018.

Al margen de estas ayudas, en los programas de rehabilitación figura una línea de ayudas para concellos de menos de 50.000 habitantes que deseen conservar su patrimonio construido. No hay ningún ejemplo dezano, pero sí inversiones que son un modelo a seguir, como la rehabilitación del entorno del BIC Torre do Castro, en O Barco de Valdeorras, o la del pazo de Goiáns, en Boiro.

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