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El mercado laboral en Deza y Tabeirós-Montes

Comercio y hostelería aglutinan uno de cada cuatro de los desempleados de las comarcas

Son 877 de las cerca de 3.500 personas sin trabajo -El paro en la construcción no llega al 10% y apenas tiene incidencia en el agro -La afiliación creció en un año, pero en algunos concellos aumentó la lista de parados

Escaparate de un comercio del núcleo urbano lalinense. // Bernabé/Javier Lalín

Escaparate de un comercio del núcleo urbano lalinense. // Bernabé/Javier Lalín

Las comarcas sufrieron en los últimos años los efectos de una crisis que, lejos de desaparecer, parece que podría reproducirse dentro de un contexto global. La recesión económica machacó a algunos de los sectores productivos clave como la industria y la construcción, si bien en los últimos tiempos parece que se atisba una recuperación del sector del ladrillo. La ausencia de sectores productivos potentes conlleva, en la mayoría de los casos, una excesiva dependencia de los servicios y el turismo se convierte en alternativa para el impulso de la economía y la inserción laboral.

Fruto de este reciclaje de los demandantes de empleo aparece un fenómeno cuando menos singular en las comarcas, donde 401 de los parados con los que los nueve concellos de Deza y Tabeirós-Montes cerraron el último año corresponden a la hostelería. Si a este gremio añadimos el comercio, podemos concluir que algo más del 25% de los 3.465 parados con los que las comarcas cerraron el pasado ejercicio estaban a la espera de una oportunidad laboral en comercio y hostelería. Mientras, el paro en la construcción no llega al 10% del total y en el agro se puede decir que prácticamente es residual, al aglutinar solo el 4,4%.

La situación en cada uno de los territorios de las comarcas es diferente. En Lalín, con 1.102 parados a diciembre pasado, 139 correspondían al sector del comercio y otros 109 al hostelero, representando así el 22% del total. El porcentaje en Silleda se va hasta el 25,5, una vez que la distribución es de 42 demandantes de empleo para el sector comercial y 55 en la hostelería de sus 380 totales. Un punto por encima está Vila de Cruces. De las 215 personas que no habían sido capaces de acceder al mercado laboral, 25 eran demandantes para el comercio y 31 en hostelería. Rodeiro es el ayuntamiento de las comarcas que menos paro tiene en estos dos sectores, al representar poco más del 8% de sus 60 desempleados. En Agolada esta cifra se va hasta el 22% y de los 91 parados, una docena consta como demandantes de empleo para el comercio y ocho en el caso de la hostelería. En Dozón hay 3 ciudadanos sin trabajo en el comercio y uno en hostelería dentro de sus 27 absolutos.

En A Estrada los 203 desocupados a la espera de una oportunidad laboral en el comercio y otros 140 en hostelería suponen tres de cada diez del total de 1.123 parados. En Forcarei, con 135 vecinos sin empleo, el desglose es de 11 y 15 respectivamente. Por último, Cerdedo-Cotobade cerró 2019 con 332 desocupados, con demandas de empleo de 39 casos en el comercio y los mismos para la hostelería.

Por otro lado, en los últimos años la tendencia de recorte de las cifras de desocupados fue común en todos los concellos de la zona, pero no así en el último ejercicio. Así, mientras las listas del paro en Lalín se redujeron en tres personas y en 41 y 11 casos en Vila de Cruces y Rodeiro, en los demás casos fueron más los inscritos en las oficinas dl INEM que doce meses antes. Destaca la subida de 31 parados en A Estrada o 17 en Agolada. Favorables son los datos de afiliación a la Seguridad Social en el último año, con 241 altas más en comparación con diciembre de 2018. El desglose de incrementos es el siguiente: Lalín (35), Silleda (39), Vila de Cruces (51), Rodeiro (8), Agolada (4), Dozón (13), A Estrada (30), Forcarei (28) y en Cerdedo-Cotobade el número de activos se incrementó en un año en exactamente 23 personas.

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