Como ya marca la tradición por este mes, Vila de Cruces celebró ayer, aprovechando su feria mensual del día 4, su XXVIII Feira Gastronómica do Chourizo. Despacharon algo más de mil unidades del producto estrella, lo que supuso en torno a 80 kilos, tal y como indicó el concejal de Cultura, Julio López.

"El buen tiempo acompañó lo que contribuyó a que hubiese muchísima gente y no quedó ningún chorizo", confesó el edil. A esta cita gastronómica asistieron tanto grandes como pequeños y, además de pan y de vino, pudieron disfrutar de otro de los manjares de esta época carnavalesca, las filloas. Cabe mencionar que hay muchos que comen los chorizos envueltos en este postre típico, lo que se convierte en una combinación perfecta.