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Dos debutantes que galopan hacia la cima

El estradense Xoel Pereiras Calvo, segundo en el raid hípico de Muras con solo 10 años

Xoel y su caballo Zabel debutaron en raid y lograron, tras 40 kilómetros, un segundo puesto.

Xoel y su caballo Zabel debutaron en raid y lograron, tras 40 kilómetros, un segundo puesto.

Xoel lleva el amor por los caballos impreso en su ADN. No podía ser de otro modo, habiendo crecido en Sabucedo. Con solo tres años comenzó a montar solo y a los cinco se sumó por vez primera a los trabajos en el monte, donde habitan en libertad los caballos que hacen internacional a esta parroquia de A Estrada. El sábado, este niño de solo 10 años aguantó estoicamente el chaparrón que acompañó a la celebración de un raid hípico en Muras (Viveiro). Era el más pequeño de todos los jinetes que participaban. Y quedó segundo.

Xoel Pereiras Calvo no debutó solo. Lo hizo con su caballo Zabel. El menor de los demás participantes tenía 30 años pero la diferencia de edad no amilanó, ni mucho menos, a esta joven promesa estradense. Se mantuvo sobre el caballo durante 40 kilómetros, teniendo que cambiarse por entero en dos ocasiones a causa de las inclemencias meteorológicas. Su padre, Vicente Pereiras, reconoce que los demás participantes se portaron muy bien con este pequeño jinete. "Lo cuidaron como si fuese uno de ellos", aunque, evidentemente, al final cada uno trató de subirse a lo más alto del podio.

Xoel asiste cada día a clase en el colegio San Xoán Bautista de Cerdedo. Cursa estudios musicales y, a mayores, monta a caballo al menos tres o cuatro veces por semana. Cuando se desea que llegue el momento, esta entrega no supone un sacrificio. De hecho, después de haber quedado segundo en su primer raid, su idea es federarse el próximo año para comenzar a competir en el circuito autonómico. Su padre trasladó la gran alegría que le supuso la plata en esta prueba, aun cuando el domingo recordase la hazaña en cada músculo.

Xoel es un campeón sobre el caballo pero también triunfa con la palabra. Un relato suyo en el que describe sus sentimientos ante la Rapa das Bestas de Sabucedo quedó finalista en un certamen al que concurrieron 2.000 alumnos. Son un neno do rural galego namorado da miña vida, relata Xoel. De su narración se desprende la emoción que le inspiran los caballos, esa conexión que él mismo sabe que habita en los más profundo de su ser. Mirei ás bestas. Elas ampeaban, eu tamén; sentín que xa non era o mesmo, a paixón polas bestas e a natureza fíxome medrar, cuenta en su trabajo. El sábado, este niño de 10 años se creció ante un nuevo desafío. De nuevo unido al caballo. Juntos tiene mucho camino que recorrer y muchas victorias por conquistar.

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