Suscríbete

Contenido exclusivo para suscriptores digitales

De cómo al partir la manzana salió un sector

Se cumplen 17 años desde que el municipio se convirtió en toda una potencia en este fruto

Hace unos años que A Estrada se revela como la capital gallega de la manzana y la sidra. La actividad atraviesa una etapa de crecimiento y expansión pero, para su florecimiento, no hubo que inventarse nada nuevo. Nadie se levantó un buen día pensando en sacar jugo a los manzanos. Eso sí, en el municipio sí se supo hacer de la tradición, de algo que ya estaba enraizado en estas tierras, un sector productivo que no para de crecer.

A Estrada ha sido siempre un municipio productor de manzana, tanto de mesa como de sidra. La primera se vendía en mercados como los de Santiago, Vilagarcía o Pontevedra. Y, la segunda, se transformaba en los lagares existentes a lo largo y ancho de este concello pontevedrés. "Los lagares que hay son de sidra, no son se vino, solo que después de adaptaron para la elaboración de vino", explican desde el sector.

A finales de los 90 A Estrada acogió un campo de ensayo de la Xunta, sin bien eran variedades autóctonas asturianas, que era lo que en aquel momento estaba catalogado. Se buscaba comprobar cómo se comportaban en suelo estradense. Quizás este fuese uno de los gérmenes del resurgir. A comienzos de 2000 se hicieron plantaciones con marco de plantación, con la superficie entera, registrándolas por hectárea y no -como habitualmente se hace- por número de pies, cuando los árboles conviven con otro tipo de uso del terreno (prado, por ejemplo). Así, se incrementó la venta de manzana recogida en A Estrada a Asturias, Cantabria y País Vasco, hasta que el 19 de diciembre de 2002 se decidió hacer de la unión la fuerza. Surge la cooperativa Ullama.

Los productores -no sin antes compartir múltiples reuniones y algún que otro churrasco- entendieron que resulta más cómodo vender en volumen que de forma individual.

El técnico de Ullama, Miguel Soto, recuerda que en aquel mismo momento surge la industria Manzanova, en Chantada. Hacia allí comenzó a dirigirse la manzana estradense. Reconoció que hubo un momento de cierto parón -aproximadamente entre 2005 y 2006- pero que, después de que el grupo Hijos de Rivera -el mismo de Estrella Galicia- adquiriese la fábrica, algo cambió. En A Estrada se recibió la llamada de la compañía para preguntar por el sector, que no dudó en responder a la apuesta de la empresa por la producción de sidra ecológica. Ullama logró un acuerdo para destinar el grueso de su producción de manzana a la planta de Custom Drinks en Chantada, comercializándose después como sidra ecológica bajo la marca Maeloc.

Con el sector de la manzana creciendo, afloró el interés por revitalizar también la cultura sidrera del municipio. El primer lagar con registro que nació al abrigo de esta intención fue Lagar de Ribela. Después llegaría Lagar Peroja, más tarde Camino y ahora mismo otros dos -artífices de Sidra de Vea y A Sobreira- ultiman su constitución. "Pruebas cada una y todas son distintas. Cada uno con su toque enólogo consiguió hacer una sidra distinta", apunta Soto.

El año 2012 marcaría otro hito para el sector. Se celebró la primera edición de una Feira da Sidra que tuvo su "año cero" en el marco de la Festa do Labrego de Lagartóns, donde varios sidreros se acercaron con sus caldos para someterlos a juicio del público. "Todo el mundo reconocía ese sabor porque lo había consumido en casa", relata el técnico de Ullama. Llegó entonces el momento de salir, viajar y ver para aprender. Y la feria que se celebra en Escalante (Cantabria) sirvió a los estradenses de modelo. Nació así la asociación Maceira e Sidra. La Feira da Sidra se celebra desde entonces cada mes de junio, sin parar de crecer y de ganar en internacionalización.

La superficie de las plantaciones de manzana ha crecido exponencialmente en A Estrada en estos 17 años, en paralelo al número de kilos de este fruto que se recoge en cada campaña. El sector aguarda para la campaña que arranca la próxima semana nada menos que 2 millones de kilos de manzana. Se dice pronto pero es un volumen muy a tener en cuenta, muy lejos de los 100.000 kilos que la cooperativa cosechó conjuntamente en su primer año. La recogida se prolongará hasta bien entrado el mes de noviembre y, con ella, comenzará un nuevo ciclo. La mayoría de estas manzanas viajarán a Chantada pero otras se quedarán en A Estrada para convertirse en sidra. En este campo en el que el sector sabe que tiene trabajo por hacer. Que e la sidra de A Estrada se conozca y se consuma. En esta batalla espera encontrar al hostelería como aliado.

Compartir el artículo

stats