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Merzapercusión baraja dejar Agolada

Echa en falta ayudas económicas de las administraciones y un compromiso formal para que la villa sea sede de un campus musical gallego - Odaiko agradece el apoyo vecinal

El espectáculo final de anteayer comenzó con una manifestación desde la Praza do Concello. // Bernabé/Ana Agra

El espectáculo final de anteayer comenzó con una manifestación desde la Praza do Concello. // Bernabé/Ana Agra

El Festival Internacional de Percusión (FIP) o Merzapercusión clausuró anteayer en Agolada su 14ª edición, organizada por Odaiko Percussion Group. Participaron 60 alumnos de toda Galicia y también del norte de España y pasaron por la localidad unos 200 percusionistas.

El broche final lo puso un espectáculo "que fue todo un éxito, una performance que cuajó el mensaje tanto en los alumnos como en el público, fue súper emotivo y con una frescura total", indica Juan Collazo, director del campus musical e integrante de Odaiko. En el mismo, aportaron su granito de arena el alumnado del Merzapercursión y del segundo campo de trabajo internacional, que terminará mañana. La función final fue el resultado de muchas horas de trabajo previo. "El objetivo fue darle una continuidad a todo lo que se lanzó en las clases y obviamente al ser solo cuatro días es muy difícil, pero todavía era más complicado plasmar el mensaje y los jóvenes hicieron una interpretación brutal", recalca Collazo. Comenzó con una manifestación, con pancartas incluidas, desde la Praza do Concello hasta el auditorio. Allí, a modo de sketches, realizaron la representación centrándose en el movimiento global Fridays for Future, sobre la lucha contra el cambio climático. "Las frases fueron las que guiaron el número musical y después, por el medio hubo una performance de Lar Legido", puntualiza.

Durante todos los días, excepto el sábado que coincidió con la tradicional Festa dos Chóferes, el auditorio se llenó al 75% durante los espectáculos. Ante algunas críticas por ser el auditorio, Collazo explica que desde que lo hay siempre son ahí. "Porque la acústica, el aspecto visual... son por supuesto, mejores".

Collazo califica el balance de positivo en parte. "Un año más quedé enamorado de los vecinos de Agolada porque demuestran una voluntad para que todo funcione, que creo que es lo que mueve para traer todo esto para aquí". Sin embargo, baraja la posibilidad de abandonar la localidad y que sea otra la que acoja las bodas de plata. "A nivel administración local está claro que fue un año de cambio y el nivel de confianza no es el mismo. Sé que quieren los mejor para el pueblo y en la medida en que nos vayan conociendo se acercarán más". Indica que llevan demandado desde hace años una residencia o un albergue para mantener la actividad lectiva todo el año o que no se divida la actividad de los campus. Será en septiembre cuando empiecen a negociar. "Si hay un compromiso con la causa bien, sino buscaremos otro lugar porque vemos que no hay una evolución en cuanto a ayudas económicas, tanto por parte de la Xunta como del Concello, que no es que sea de este gobierno, es algo que ya viene de atrás y necesitamos crecer y que haya un compromiso formal para que Agolada sea sede de un campus musical gallego".

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