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La Sareb pone a la venta 15 de las 19 viviendas de su edificio de Joaquín Loriga

Los precios, de pisos de entre una y cuatro habitaciones, van de 78.000 hasta 159.000 euros

Una pareja en uno de los pisos con fachada a la calle Molinera. // Bernabé/Ana Agra

Una pareja en uno de los pisos con fachada a la calle Molinera. // Bernabé/Ana Agra

Unas 150 personas reservaron cita en el día de ayer para la jornada de puertas abiertas coordinada por la inmobiliaria lalinense Inverdeza para ver las viviendas que pone a la venta la Sociedad de Gestión de Activos procedentes de la Reestructuración Bancaria (Sareb) en el histórico edificio que, con fachada principal a la calle Joaquín Loriga, abarca una manzana junto a Molinera y Rosalía de Castro.

El conocido como banco malo, una entidad creada por el Estado para deshacerse de la importantísima bolsa de viviendas que dejó el pinchazo de la burbuja inmobiliaria, comercializa una quincena del total de 19 pisos que tiene en esta edificación, ahora con el portal principal de entrada desde la calle Molinera. Los hogares que se comercializan tienen unos precios de entre 78.000 y 159.000 euros en función de su tamaño. Así, hay viviendas de entre uno y cuatro dormitorios, que cuentan con una superficie construida que va desde los 55 hasta los 260 metros cuadrados.

Además, el inmueble tiene disponibles cuatro bajos comerciales de entre 800 y 1.200 metros cuadrados. Desde que la constructora contratada por la Sareb remató las obras en el edificio son muchos los curiosos los que se han acercado a ver los bajos en los que durante años hubo zapaterías de una conocida familia de la localidad. La venta de viviendas y locales comerciales no se pudo materializar hasta que la sociedad estatal completó los trabajos necesarios de reposición de la fachada original de la antigua vivienda de los propietarios de la parcela, a la que se accedía por la calle Joaquín Loriga, pues así quedó establecido hace más de una década cuando el Concello otorgó la licencia municipal de obra. Tras varios años, se recuperaron las piedras de la fachada, que fueron colocadas una a una como estaban originalmente.

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