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Desde una cerveza de trece grados con aguardiente del Ulla a otra más suave elaborada con "millo do país"

Luis Campos reconoce que una de las facetas que más le gusta de fabricar su propia cerveza es investigar y probar nuevos sabores. A lo largo de todos estos años ha ido creando diferentes cervezas, buscando especialmente darle un toque autóctono a un producto con poca tradición en Galicia. Su lista de cervezas es muy amplia, incluyendo algunas con estilo inglés, alemán o belga. "De un año para otro investigas una cosa u otra", explica.

Entre sus creaciones, destaca especialmente una Karallaner creada a partir del aguardiente del Ulla. Se trata una cerveza muy fuerte, que alcanza los trece grados. Según explica, el proceso hasta tenerla finalizar es muy largo, con hasta seis meses de reposo final, y laborioso. El secreto está en dejarla reposar en barrica de carballo. Eso le termina dando un toque a madera y aguardiente, que califica como "muy interesante".

En el lado contrario estaría otra de sus creaciones destacadas. Se trata de una cerveza elaborada con "millo do país". "Es una cerveza rubia muy suave y un poco afrutada. Tiene un toque muy especial", explica. También tiene otras cervezas con un toque más "tradicional. Es el caso de una tipo "Pilsen" que según explica sería parecida a la Estrella Galicia. Reconoce sin embargo que se trata de una cerveza complicada debido a los medios que necesita. "Es una cerveza muy delicada que tiene un proceso complicado, por ejemplo, con una larga refrigeración". También está entre sua abanico de cervezas una negra, parecida a la conocida Guinness, una tostada o una especial que elabora a partir de trigo con aspecto turbio.

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