DTO ANUAL 27,99€/año

Contenido exclusivo para suscriptores digitales

Vecinos de Serrapio critican el aislamiento ocasionado por las obras en la PO-230

Denuncian que el corte total del vial desde hace un mes les obliga a realizar rodeos de 20 kilómetros para desplazarse -No ven fecha de apertura tras finalizar el plazo previsto

Los vecinos llevan un mes sin poder utilizar su principal vial de acceso.

Los vecinos llevan un mes sin poder utilizar su principal vial de acceso.

Eran unas obras largamente demandadas y van camino de convertirse en un calvario para los vecinos. Todos ellos aguardaban con ansiedad una fecha, el 18 de febrero, la marcada en su día por fuentes de la Consellería de Infraestructuras e Mobilidade, que dirige la conselleira Ethel Vázquez, de apertura de la carretera PO-230 en el tramo comprendido entre Serrapio y Vichocuntín, en el término municipal de Cerdedo-Cotobade. Sin embargo, estas previsiones están todavía muy lejos de cumplirse, ya que las obras todavía están muy lejos de finalizarse -algo que los propios vecinos han atestiguado con diferentes vídeos del estado del vial en estos momentos-. Este atraso supone un duro golpe teniendo en cuenta que se trata del principal vial de acceso a Serrapio, una zona que lleva un mes con graves problemas para desplazarse y que está viendo como muchos servicios rutinarios han dejado de ir a Serrapio al tener que realizarse viajes demasiado largos.

"Los pueblos vecinos tenemos que sufrir largos rodeos de 22 kilómetros si queremos desplazarnos a Cerdedo, y si nuestro objetivo es Pontevedra son 19 kilómetros por el ayuntamiento de Campolameiro, carretera de Fentáns, se sale en San Jorge de Sacos", explican los vecinos como muestra de los grandes rodeos que les obliga a realizar las obras que se están llevando a cabo en este vial. Por contra, por la carretera de Serrapio (PO-230) puede alcanzar la N-541 para de allí desplazarse en todas direcciones en solo cinco minutos.

Este problema está afectando también a diferentes servicios, como el reparto de paquetería. "Los servicios rutinarios que abastecen a estos pueblos han dejado de venir por que les cuesta mucho tiempo y dinero. O no les sale a cuenta o simplemente no saben cómo coger esos desvíos", explican.

Poniéndose en lo peor también apuntan a los problemas que habría en caso de una emergencia en la zona. "Imagina si las ambulancias o bomberos tienen que desplazarse hasta aquí por una urgencia o emergencia. Si ya su tiempo de respuesta era elevada no me quiero imaginar en estas circunstancias", añaden.

Durante el último mes los vecinos han ido aguantando esta situación a la espera de la fecha marcada a mediados de febrero. Su enfado ha aumentado sin embargo al ver el estado de las obras en el vial que une Serrapio y Vichocuntín, que no auguran un final cercano. "La obra no avanza. Va muy lenta y mientras, seguimos incomunicados, especialmente la gente más mayor", afirman desde Serrapio. "No hay intención de solucionar o facilitar el acceso habitual a las viviendas", afirman los vecinos en el mismo sentido.

Cabe recordar que este corte se debe a las obras de acondicionamiento que se están llevando a cabo en el trecho comprendido entre los puntos kilométricos 12,630 y 14,430. A fin de perjudicar lo menos posible a los usuarios, durante el tiempo que se prolongasen los trabajos se instaló señalización indicativa de los posibles trazados alternativos. Así, por ejemplo, se estableció un desvío por la carretera local que lleva a Os Castros, continuando hasta las proximidades de Cernedo, punto desde el que se puede acceder a la carretera nacional N-541, que comunica Pontevedra y Ourense.

Las obras en el tramo Serrapio-Vichocuntín conllevarán una ampliación de la calzada, una mejora del drenaje de su plataforma y la rectificación de curvas del trazado para ganar en seguridad vial.

Los vecinos recordaron que se trata de una mejora necesaria y largamente esperada pero lamentaron que los trabajos se estén extendiendo hasta mucho más allá de lo estimado inicialmente.

Compartir el artículo

stats