La naturaleza, en muchas ocasiones nos acaba sorprendiendo. Esta sensación la experimentó también Amparo Troitiño, vecina de la parroquia silledense de Ponte, cuando el jueves pasado su rebaño de ovejas aumentó de forma más que múltiple. Uno de sus animales dio a luz a cuatro crías, que se encuentran en perfecto estado y que gozan de los cuidados y cariños de su dueña, que se muestra encantada con ellos.

El ejemplar tiene unos ocho años y en alguna ocasión alumbró tres crías, pero "cuatrillizos" nunca, un hecho que resulta sorprendente, porque no es lo habitual. "Con tres sí que contaba, porque el año pasado también los trajo, y tuvo más partos de tres y además, es de las que pare dos veces por año, pero llevo diez años con ellas y nunca ninguna tuvo a cuatro". Este ejemplar, en conjunto con otro, fue un regalo de su hermana, de esta forma, empezó con éstas hasta llegar a las 22 ovejas que tiene en la actualidad y tal y como indica Troitiño esto de los partos más que múltiples ya viene de familia. "Su madre, que la tiene mi hermana, también le trajo un año cuatro".

Lo asombroso también es que los cuatro sobrevivan, y de hecho, Amparo tuvo que asistir al animal en el parto "porque al ser tantos, no hay espacio en la barriga, y vienen mal colocados". Son tres hembras y un macho, que este fue el último en nacer y el que tiene un tamaño "normal", porque ellas son pequeñas. Reciben la atención y cariño de su dueña, que les colocó una bombilla fluorescente de calor y a dos de ellos les da el biberón con leche de vaca. "En vez de venir ir junto a la oveja ya vienen directos a mí", confiesa. Incluso, de noche se levanta al menos una vez para alimentarlos.

La dueña cree que la razón de este parto múltiple puede estar en el macho "que no era el mismo de otras ocasiones". Los ejemplares los criarán, pero hasta que no sean un poco más grandes, tendrán que esperar a salir a pastar afuera, porque por ahora también hace mucho frío.