El Concello de Lalín remitió ayer a la Xefatura de Sanidade de Pontevedra toda la documentación requerida para poder reabrir "lo antes posible" la piscina climatizada, que había sido clausurada por orden de este departamento autonómico al carecer de un segundo socorrista. Desde el cuatripartito aseguran que han cumplido las exigencias de la Xunta de Galicia y que la reapertura ahora solo depende de que ésta dé su autorización.

"Tras un intenso trabajo de reorganización" desarrollado ayer, en estrecha colaboación con el personal del Lalín Arena y "en tiempo récord", la Administración local ha revisado los cuadrantes y los turnos para que la piscina pueda tener un socorrista adicional a partir de ahora. De esta manera, según el nuevo organigrama, la instalación contaría en todo momento con dos personas, una atendiendo a los cursillos y otra pendiente de los usuarios que realizan actividad de natación libre. Por lo tanto, se daría "sobrada respuesta" a las exigencias de la Xunta y el servicio quedaría completamente cubierto para poder retomar la actividad de forma normal. La solución adoptada permite compatibilizar cursillos y natación libre, "sin ningún tipo de cambio o limitación" con respeto a la actividad que se desarrollaba hasta el momento, "y siempre con el menor perjuicio para los usuarios de las instalaciones".

La documentación fue remitida a través del registro electrónico y ya fue recibida por la Xunta de Galicia. Por lo tanto, la apertura de la piscina depende en este momento, "única y exclusivamente", de que la Xefatura de Sanidade de Pontevedra dé "su visto bueno" a esta documentación y acepte la reapertura de las instalaciones. Desde el Concello anuncian que reabrirán la piscina "de manera inmediata" en cuanto el departamento autonómico le comunique su aceptación de los nuevos cuadrantes y levante la suspensión de la actividad. De hecho, la concejala encargada del Arena, María Jesús Sánchez, se puso en contacto telefónico con la jefatura durante la mañana de ayer sin obtener ninguna respuesta.

Sorpresa en el gobierno

El alcalde, Rafael Cuíña Aparicio, reconocía ayer que la jefatura territorial, efectivamente, les había notificado el lunes la irregularidad detectada y les había instado a corregirla cuanto antes. Pero sostiene que la responsable del departamento le indicó que la piscina podría seguir abierta mientras tanto. Es más, afirma que para él y para su gobierno fue una sorpresa la orden de cierre remitida apenas dos días después de su conversación.